La fricción entre La Cámpora y Axel Kicillof sigue intacta, pese a que el gobernador ordenó no responder a cuestionamientos internos. Los seguidores de Máximo Kirchner y, en paralelo, de Cristina Kirchner le hacen saber al sector axelista sus diferencias políticas cada vez que surge la oportunidad.

El episodio más reciente gira alrededor de un avión de la provincia: un Cessna Citation 550, matrícula LV-WEJ. Kicillof autorizó su refacción, con un costo informado de tres millones de dólares. Por vías no oficiales, camporistas dejaron entrever la posibilidad de que la aeronave se utilice en la campaña presidencial de 2027.

Uno de los dirigentes más visibles del entorno de Máximo Kirchner en el Conurbano, Facundo Tignanelli de La Matanza, difundió un tuit para marcar diferencias con las decisiones que Cristina Kirchner tomó cuando era Presidenta. En ese mensaje se recoge una anécdota de 2008: Cristina habría escuchado en La Matanza que el distrito requería más recursos para la salud, mientras la Presidencia adelantaba la modernización del Tango 01; el material que circula sugiere que Cristina afirmó que los fondos para el avión debían destinarse a hospitales de La Matanza. Un video de 2013 que circula en redes muestra esa idea en ese marco.

Desde la Gobernación sostienen que la aeronave no será usada con fines electorales. Aun así, sectores duros del kirchnerismo señalan una conferencia de prensa del ministro de gobierno, Carlos Bianco, el 27 de abril pasado, en la que afirmó que el Renault Clío con el que realizaron salidas de campaña estaba “listo para cuando se dé la señal de largada”.

Más allá de las ironías sobre la diferencia de comodidad entre un avión y un Clío, en el PJ bonaerense advirtieron que diferenciarse por este gasto podría ser “un tiro en los pies”. Recordaron, a modo de ejemplo, la pregunta de para qué utilizaba Cristina el avión presidencial.

Paralelamente, Milei reapareció en X, donde escribió una frase en tercera persona sobre sí mismo, un recurso que ya había empleado en el pasado. Además, compartió un tuit del periodista Javier Negre que hacía referencia a insultos dirigidos a Pedro Sánchez durante la Fórmula 1 en Madrid, un gesto usado para ilustrar la técnica de appropriar los momentos de polémica en tribunas.