En la localidad de Pilo Lil, a 55 kilómetros de Junín de los Andes, se desató un episodio violento entre el intendente en funciones, Andrés Avelino Infante, y su predecesor, Eliseo Díaz, durante una reunión en el parador turístico local. Testimonios recogidos señalan gritos, insultos y empujones; Díaz, que dirigió el municipio durante 12 años, habría mostrado un cuchillo de unos 25 centímetros, versión que la familia de Díaz rechazó.

El origen del enfrentamiento habría sido un pedido de Díaz para obtener un camión municipal destinado a trasladar fardos de pasto para sus animales. Infante afirmó haber solicitado una nota formal para justificar el gasto, argumentando que las Comisiones de Fomento provinciales exigen rendición de cuentas de los aportes para combustible. A partir de ahí, la discusión se intensificó.

El episodio ocurrió en el salón comedor del parador durante una reunión y se prolongó aproximadamente 20 minutos, con Díaz insultando y amenazando a Infante. Según el intendente, fue Díaz quien sacó el cuchillo; afirmó que, de haber extendido el brazo, podría haber recibido una puñalada. Díaz, por su parte, negó haber empuñado arma alguna y sostuvo que la violencia la habría iniciado Infante.

La esposa de Díaz, Belén Griselda Alfonso, declaró a LM Neuquén que la agresión física habría sido iniciada por Infante. Según Alfonso, Díaz acudió al destacamento local para presentar una denuncia, pero no fue atendido; al intentar hacerlo en Junín de los Andes, fue detenido y alojado de forma momentánea en la Comisaría 25. La Fiscalía de la IV Circunscripción abrió una investigación para esclarecer lo sucedido. Entre las pruebas a analizar figura un video presuntamente grabado por la coordinadora regional Eliana Rivera, que ya está en poder de las autoridades pero no se difundió públicamente. Cámaras de seguridad cercanas al destacamento también habrían registrado amenazas de Díaz al retirarse.

Tras la pelea, Infante indicó haber recibido nuevas intimidaciones por parte del hijo mayor de Díaz, lo que motivó una segunda denuncia policial. En sus comentarios públicos, el intendente responsabilizó a la familia de Díaz por los hechos y sus consecuencias.