En la previa de la ventana internacional de octubre, River Plate confirmó que no cederá el canon correspondiente al uso de su estadio para los amistosos de la Selección argentina ante Burkina Faso y Benín. La AFA había pedido al vicepresidente del club, Ignacio Villarroel, que trasladara a las autoridades la intención de renunciar al alquiler para destinar ese dinero a una entidad benéfica vinculada al despedida de Lionel Messi, prevista para el 6 de octubre.
La postura de River fue mantener el cobro del canon habitual. Según el acuerdo vigente, el club percibe el 10% de la recaudación total y alrededor de 150 millones de pesos en concepto de gastos fijos. Con dos amistosos en el Monumental, la estimación apunta a ingresos para River de aproximadamente 1,2 millones de dólares en total. Por cada encuentro, la recaudación se sitúa en torno a 950 millones de pesos, algo más de 620.000 dólares, y la AFA se hará cargo del pago completo del alquiler.
El monto total está ligado a la taquilla de cada partido; se estima que la venta de entradas podría dejar cerca de 6 millones de dólares por encuentro.
La decisión se produce en un contexto de fricciones entre River y la AFA por varios temas del fútbol argentino. El club había participado recientemente de las reuniones del Comité Ejecutivo de la AFA y presentó una propuesta para modificar ciertos aspectos del funcionamiento del fútbol local.
Paralelamente, Lionel Scaloni subrayó las condiciones del estadio de River para posibles partidos locales en otras sedes del país. El entrenador afirmó que existe interés en jugar en el interior, aunque valoró la capacidad del Monumental y la convocatoria que genera la Selección cuando actúa en Núñez.



