La delegación de Burkina Faso desembarcó en Buenos Aires este sábado a las 15:43 en Ezeiza para enfrentar a la Argentina en el estadio Monumental, programado para las 21:00. El viaje, que se había hecho interminable tras quedar varados varios días en Casablanca, Marruecos, terminó con una llegada muy justo antes del encuentro: 11 horas y 42 minutos de vuelo para cubrir 9.231 kilómetros a bordo de un Airbus A330-203.
Al aterrizar, la singladura siguió su curso: el equipo se dirigió desde el aeropuerto al hotel en el centro porteño para un almuerzo tardío, mientras la utilería se envió directamente al estadio. El regreso está previsto para este domingo, alrededor de las 5:00.
Antes de partir, la Federación Burkinesa de Fútbol había informado que el entrenador Amir Abdou debía afrontar el compromiso con varios jugadores clave ausentes, lo que obligó a recurrir a una plantilla compuesta en su mayoría por juveniles. Con el paso de las horas, la delegación confirmó un cambio en el cuerpo técnico: Moussa Sanogo, no Abdou, se hizo cargo del equipo, y, de la lista original, solo vino Bebel Doumbia.
En la mañana, Jairo Pachón, agente FIFA de partidos y máximo responsable de la organización, afirmó que varios futbolistas incluidos en la nómina inicial se negaron a viajar tras la cancelación del primer charter. Explicó que distintos motivos de desgaste y cansancio acumulado pesaron en la decisión de no emprender el viaje, a pesar de las reuniones sostenidas por representantes de la federación y del gobierno de Burkina Faso durante las 24 horas previas.
El estreno en el Monumental llevó a un estadio con una mezcla de reacciones: poco después de la llegada, el público mostró silbidos, que luego cedieron a aplausos, y hacia el final hubo una ovación para el equipo visitante. En la página oficial de la AFA se publicaron los convocados de Burkina Faso, aunque la escena real marcó que el plantel presente fue muy joven y con cambios respecto a la lista original.
La Federación, por su parte, calificó el encuentro como una gran oportunidad para un equipo que llega con dificultades logísticas y de efectivos, y que buscaba sumar experiencia ante un rival de alta exposición internacional. El regreso está previsto para la madrugada del domingo.



