El Gobierno de Javier Milei votó en contra de una iniciativa promovida por Naciones Unidas destinada a reforzar la prevención, la preparación y la respuesta ante eventuales emergencias sanitarias. La Asamblea General de la ONU aprobó el texto con 153 votos a favor, 3 en contra y 2 abstenciones: Argentina, Estados Unidos e Israel formaron el trío de países que rechazaron la declaración, mientras Nueva Zelanda y Paraguay fueron los únicos que se abstuvieron.
La propuesta, que no tiene carácter vinculante, busca ampliar la cooperación internacional mediante políticas sanitarias sustentadas en evidencia científica, en la equidad y en el respeto de los derechos humanos. Entre sus objetivos figuran fortalecer los sistemas de vigilancia epidemiológica, ampliar las capacidades sanitarias nacionales y promover la investigación, el desarrollo y la producción de insumos médicos a escala local y regional. También enfatiza la necesidad de financiación sostenible y de una mayor participación de las comunidades.
Además, el documento subraya la importancia de un acceso equitativo a los beneficios derivados del intercambio de patógenos, especialmente en cuanto a vacunas, tratamientos y pruebas diagnósticas, y sostiene que la preparación ante futuras emergencias sanitarias requiere respuestas coordinadas entre países y sectores.
La aprobación en la ONU llegó en un marco en el que la cooperación internacional se presenta como clave para mitigar impactos no sólo sanitarios, sino también en desarrollo, economía y seguridad global. En ese sentido, Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), celebró la adopción y remarcó la necesidad de cumplir con los compromisos internacionales asumidos tras la pandemia de COVID-19. También instó a avanzar en las negociaciones pendientes para la implementación del Acuerdo sobre Pandemias de la OMS, que data de 2025.
Uno de los puntos pendientes es el Sistema de Acceso a Patógenos y Distribución de Beneficios (PABS), que contempla el intercambio de muestras y datos genéticos a cambio de beneficios derivados de productos médicos. La OMS prevé revisar los avances en mayo de 2027 o durante una sesión extraordinaria.
En resumen, la declaración busca fortalecer la cooperación global para enfrentar futuras amenazas sanitarias, mientras que Argentina decidió mantener su voto en contra, alineándose con Estados Unidos e Israel en este tema.



