Más de un mes transcurrido desde el cierre del mercado europeo, y la fallida venta de Julián Álvarez a Barcelona continúa dejando rémoras. El delantero argentino, que había manifestado durante el Mundial su deseo de vestir la camiseta del club catalán, decidió romper la relación profesional con el agente que lo ha acompañado desde su adolescencia.

El detonante no es menor: Álvarez decidió poner fin a la colaboración con Fernando Hidalgo, cabeza de Hidalgo Sports junto a su hijo Nicolás. Hidalgo ha sido una referencia en el fútbol argentino, con trayectoria que incluyó trabajos para figuras como Verón, Aimar, Crespo, Milito, Marcelo Salas y Juan Pablo Ángel; entre los futbolistas actuales figura Cristian Pavón. Hasta ahora, Julián formaba parte de esa misma cartera de代表ados.

La ruptura está ligada a la manera en que se gestionaron las conversaciones para el posible traspaso al Barcelona. Según la versión de Hidalgo, el jugador tenía un entendimiento con la dirigencia del Atlético de Madrid: en presencia de una oferta importante, se abriría la posibilidad de seguir su carrera en otro club. Sin embargo, cuando Barcelona entró en escena, la postura del Atlético se tornó rígida: se fijó una cifra alta y la operación no prosperó.

El panorama dejó al jugador en una situación incómoda ante la afición: Álvarez había expresado públicamente su intención de irse, y, pese a haber sido una de las piezas clave de Simeone que llevó al equipo a las semifinales de la Champions antes del Mundial, en este inicio de temporada aún no había sido titular.

El CEO del Atlético, Miguel Ángel Gil Marín, se refirió a la situación señalando que hubo personas que “engañaron y confundieron” al delantero, y aseguró que conoce al jugador desde hace tiempo, al tiempo que reconoció que atraviesa un momento personal y profesional complicado.

Hidalgo, quien también condujo las transferencias River → Manchester City y City → Atlético de Madrid, trabajó con Julián desde su llegada desde Calchín a Buenos Aires, con apenas 15 años. En la agencia también participaba Sergio Díaz, con quien el cordobés compartía gran parte del día a día y forjó un vínculo cercano de tipo familiar.

En las últimas jornadas circuló en España la versión de que Álvarez podría buscar un nuevo representante. La noticia cobró fuerza durante su estancia en Buenos Aires para la fecha FIFA, y si bien la intención no se limita a cambiar de agente, el delantero también quiere recomponer su relación con Atlético de Madrid, club con el que tiene contrato vigente hasta 2030.