La escena futbolera española vivió este lunes las secuelas del triunfo del Atlético de Madrid sobre Real Madrid por 2-1, en un derbi disputado en el Estadio Metropolitano. Con este resultado, el equipo dirigido por Diego Simeone avanzó en la tabla y quedó a cinco puntos del Barcelona, puntero tras siete fechas disputadas.

El triunfo tiene un sabor especial para el “Cholo”: además de la victoria, quedó marcado por la actuación de Giuliano Simeone, uno de los hijos del entrenador, quien fue distinguido como el jugador más valioso del encuentro. Giuliano, de 23 años y nacido en Roma, dejó una impresión de consolidación en su rendimiento y puso en marcha la remontada en la jornada.

Según Marca, su rendimiento fue “superlativo”, al provocar el penal que abrió el marcador tras una falta de Huijsen sobre él, y minutos después entregó el servicio para el 2-0 que convirtió Jonathan David. En la valoración del diario AS también tuvo ecos elogiosos: destaca su duelo con Cucurella, a quien dejó fuera de juego, y a Huijsen, a quien le ganó un penal; prácticamente fue una tarde completa, con una creación de juego y una presión constante, propia del clásico ante 70 mil aficionados.

Giuliano, que habló poco sobre el resultado y más sobre su propia puesta a punto, afirmó que trabaja para estar siempre al máximo en el Atlético: es consciente de la necesidad de mejorar y de mantener los pies sobre la tierra. En su relato insistió en la intensidad con la que busca crecer, sin esperar regalos.

Sobre el tema de su padre, el entrenador, el mediocampista explicó que lo conoce muy bien y que el equipo debe seguir partido a partido, con mejoría colectiva. También respondió a las dudas que suelen aparecer cuando se habla de su apellido: sostuvo que las críticas, si son constructivas, pueden ayudar a mejorar y que la motivación está en aportar al grupo.

La victoria del Atlético, más allá del resultado, refuerza la idea de que el proyecto de Simeone mantiene una ruta de recuperación en la élite de la liga, con un claro objetivo de afianzarse como protagonista y recortar distancias frente a los principales rivales.