El proceso por el asesinato del exrugby argentino Federico Martín Aramburu avanzó hacia su tramo más determinante en los tribunales de París. Este martes, el principal imputado, Loïk Le Priol, subió al estrado para exponer su versión sobre lo ocurrido tras una pelea ocurrida en la madrugada del 19 de marzo de 2022 en el bar Le Mabillon, ubicado en la capital francesa.

El exmilitar de 32 años sostuvo que actuó de forma impulsiva ante una situación descontrolada y que no tenía intención de quitarle la vida a nadie durante el conflicto en el local. Afirmó que la acción de sacar su arma surgió cuando quedó acorralado contra una pared, buscando defenderse ante la confrontación.

En su relato, Le Priol reconoció haber consumido alcohol y señaló que su reacción quedó condicionada por su entrenamiento en las fuerzas armadas. Describió el momento de los disparos como borroso y afirmó haber apretado el gatillo seis veces contra Aramburu, argumentando que fue un reflejo ante la tensión del momento.

La fiscalía centró su interrogatorio en determinar si existió una planificación previa del ataque y si la conducta del exmilitar estuvo infl uenciada por estrés postraumático derivado de misiones en África. Esos elementos resultan centrales para que los jueces decidan entre una pena de cadena perpetua o una condena de prisión menor.

El acusado refutó también las declaraciones de los empleados del bar, que habían relatado haberlo escuchado amenazar de muerte al ex Puma tras la primera pelea en la calle. Por el contrario, Le Priol intentó mostrar arrepentimiento ante los magistrados y la familia de la víctima: afirmó asumir su responsabilidad y aseguró que nunca dejará de pedir perdón.

El proceso continuará durante el resto de la semana, periodo en el que también se definirá la situación procesal de Romain Bouvier, amigo de Le Priol, señalado por haber herido al exintegrante del seleccionado argentino durante el mismo episodio.