Un grupo de investigadores del Laboratorio de InmunoEndocrinología, Diabetes y Metabolismo del Instituto de Investigaciones en Medicina Traslacional (IIMT) identificó un mecanismo que podría ampliar las opciones terapéuticas para la diabetes. El estudio, publicado en la revista Cell Death & Disease, fue realizado en el marco del CONICET y la Universidad Austral.

El equipo, liderado por Marcelo Perone desde el laboratorio del IIMT, demostró que las células beta del páncreas pueden adaptarse y volverse más resistente al estrés si se expusieran previamente a dosis muy bajas de la molécula inflamatoria interleucina-1 beta (IL-1β). Este hallazgo desafía la visión tradicional de que IL-1β siempre daña a estas células y sugiere una respuesta adaptativa ante un estímulo inflamatorio.

Carolina Sétula, primera autora del trabajo, explicó que los experimentos se llevaron a cabo en cultivos celulares y en islotes pancreáticos de ratón y de rata. Según su declaración, la estimulación previa con niveles bajos de IL-1β prepara a las células para enfrentar futuros desafíos inflamatorios y ayuda a mantener su función.

Los autores apuntan que este hallazgo podría ser relevante tanto para la diabetes tipo 1, que implica destrucción o disfunción de las células productoras de insulina, como para la diabetes tipo 2, en la que estas células se deterioran progresivamente. El estudio aporta una posible estrategia para modular la respuesta de las células beta frente al estrés y podría orientar nuevas líneas de investigación y, eventualmente, terapias.

La investigación es fruto del trabajo coordinado en el IIMT, un laboratorio asociado al CONICET y a la Universidad Austral, y fue liderada por Marcelo Perone, con la participación de Carolina Sétula como autora principal. El hallazgo fortalece el marco de trabajo de este grupo argentino en el campo de la inmunoendocrinología y la diabetes, buscando ampliar las opciones de tratamiento para una condición que afecta a decenas de millones de personas a nivel global.