El Banco Central decidió modificar las condiciones de acceso a los créditos hipotecarios con ajuste UVA con el objetivo de ampliar las opciones de financiamiento para mejoras del hogar. En simultáneo, ANSES lanzó una nueva ronda de recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad por un monto total de 200.000 millones de pesos, destinados a respaldar la continuidad de estos préstamos.
La novedad llega en un contexto en el que los bancos vuelven a presentar distintas alternativas de crédito, pero esto no garantiza aprobaciones automáticas: cada entidad mantiene un proceso de evaluación de requisitos.
Hasta ahora, uno de los principales escollos para obtener este tipo de préstamos era que la propiedad debía ser la vivienda única del solicitante. Esa condición dejaba fuera a personas que ya eran propietarias de un inmueble, aunque necesitaran mejorar su situación habitacional.
Con la nueva normativa, esa limitación quedó reemplazada por un criterio más amplio: la vivienda debe ser la única o de uso permanente. En la práctica, esto abre la puerta a situaciones en las que el solicitante ya es dueño de una casa, pero necesita cambiar de vivienda o ampliar la existente en determinadas circunstancias.
Entre los escenarios considerados se mencionan casos como una familia que debe mudarse a una vivienda distinta porque la actual está alquilada, o cuando el titular no puede habitar un inmueble porque alguien tiene el derecho legal de vivir allí. Asimismo, se contempla la posibilidad de que una familia necesite una vivienda de mayor tamaño, sin que ello signifique, de entrada, la financiación de segundas propiedades: el destino habitacional sigue siendo un factor clave que cada banco deberá evaluar según sus criterios.
A la par, se mantiene la posibilidad de usar el crédito para distintos destinos dentro del ámbito habitacional. Entre las opciones aparecen mejoras en una vivienda existente (ampliaciones, habitaciones nuevas o refacciones), así como la construcción desde cero para quien tenga un proyecto de edificación propio. También se mantiene la alternativa de adquirir una propiedad terminada, con la salvedad de que las condiciones siguen dependiendo de cada entidad financiera.
En resumen, las modificaciones buscan ampliar el alcance de los créditos UVA para cubrir también arreglos y ampliaciones, sin abandonar la exigencia de que el uso final de la vivienda cumpla con estándares de habitabilidad. Los interesados deben revisar los requisitos específicos de cada entidad y confirmar la viabilidad de su proyecto bajo las nuevas reglas.



