Lionel Messi arribó este viernes a Argentina para participar del último encuentro de la Selección frente a Benín, cerrado de la actual ventana FIFA. El encuentro se jugará el martes próximo en el estadio Monumental, casa de River Plate, y además servirá como cierre de la gira internacional del equipo.
El astro rosarino llegó en un vuelo privado que compartió con su esposa Antonela Roccuzzo, sus hijos Thiago, Ciro y Mateo, y su madre Celia Cuccittini. Su llegada causó sorpresa, ya que el cuerpo técnico había indicado que lo esperaban para el domingo, según explicó Lionel Scaloni en la conferencia de prensa previa al duelo ante Bolivia.
“Leo viene el fin de semana, después del partido del sábado 3, pero si quiere venir a jugar el 3 puede. En principio, viene después de ese partido; llegaría el domingo”, había indicado el entrenador. En la práctica, Messi arribó este viernes por la mañana y, tras descansar unas horas en su casa de Funes, se incorporará al plantel en el predio de Ezeiza.
Se prevé que el seleccionado lo haga después del segundo encuentro ante Burkina Faso, que se disputará esta noche en River, y que tenga apenas una sesión de entrenamiento junto al grupo antes del partido definitivo frente a Benín, vistiendo por última vez la camiseta celeste y blanca.
El encuentro ante Benín está programado para las 20:00, con las localidades prácticamente agotadas en el Monumental. El homenaje incluirá a los jugadores que componen el plantel actual y a los campeones del mundo en Qatar 2022.
Messi, de 39 años, acumula 207 partidos disputados y 125 goles con la Selección, estadísticas que lo posicionan como el futbolista con más presencias y tantos en la historia del conjunto argentino.
La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) confirmó a los árbitros de los próximos dos amistosos: Fernando Véjar, de Chile, conducirá el partido ante Benín, mientras que José Cabero, también chileno, dirimirá el encuentro frente a Burkina Faso.



