El 21 de septiembre de 2025 amaneció nublado y con lloviznas, lejos de la imagen típica de inicio de primavera. Sin embargo, esa jornada parecía anticipar el día más complejo para la gestión de Milei. Se trató de un domingo que acercó al Ejecutivo a un precipicio del que finalmente fue rescatado al día siguiente, gracias a un tuit decisivo de Scott Bessent, apenas minutos antes de un desenlace catastrófico. En la tarde, las conversaciones se centraron en buscar soluciones para contener la caída.
La semana venía de atravesar la peor etapa para la administración libertaria. El dólar superó los $1500, el Banco Central intervino con US$678 millones en un solo día y el riesgo país escaló a 1500 puntos. La turbulencia se intensificó tras la derrota por 13 puntos en la provincia de Buenos Aires, disputa electoral que ocurrió dos semanas antes, y el ministro Luis Caputo no lograba devolver confianza a los mercados.
“Nosotros no nos vamos a mover del programa. Vamos a vender hasta el último dólar en el techo del programa”, afirmó el Gobierno, frase que alimentó la sensación de que las reservas podrían ponerse en juego. Las bandas cambiarias, acordadas con el FMI cinco meses antes, estaban al límite de desbordarse.
Ese fin de semana, Milei adelantó el típico encuentro dominical en Olivos con amigos y economistas cercanos para el sábado. El domingo tenía previsto viajar a Nueva York para la Asamblea General de las Naciones Unidas, aunque luego postergó su salida para el lunes ante la relevancia de la cumbre que se venía.
Según registros oficiales, ese sábado en la Quinta de Olivos se reunieron los integrantes de la banda que actuaría el 6 de octubre en el Movistar Arena: Fernando Mezzina (teclados), Hernán Scarfo (guitarra), Germán Marzullo (productor), María Elizabeth Kella (voz), Marcelo Duclos (bajo), Alberto Benegas Lynch (batería y diputado) y su hermano Joaquín (guitarra y senador). Se quedaron hasta las 22:00. En la cena se cruzaron temas con Juan Carlos de Pablo; también estuvo Lilia Lemoine y en algún momento pasó Magalí Bianco, secretaria de Milei. Este conjunto de escenas no parecía el preludio de una crisis.
El domingo, Milei convocó temprano al intérprete oficial, Walter Kerr, para coordinar posibles gestiones ante medio oriente vinculadas con su viaje a Estados Unidos. Al mediodía dedicó dos horas a reunirse con Guillermo Francos para analizar el escenario electoral. Sin embargo, la conversación más relevante no fue presencial.
Más tarde, los hechos apuntarían a que, en algún tramo de esa mañana, Milei y Caputo habrían dialogado para definir medidas previas a la apertura de los mercados del lunes. Las acciones tomadas hasta ese momento para frenar la corrida resultaron insuficientes y la presión continuaba escalando.



