Los directores del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) impidieron de manera provisional un entramado oficial que buscaba reducir las funciones de control del organismo y trasladar parte de la fiscalización a otros ámbitos. El texto pretendía dejar sin efecto 21 resoluciones, centralizar registros en Senasa y conceder superpoderes al presidente del INYM para concertar acuerdos y protocolos sin la intervención del directorio. La iniciativa fue remitida a la Subcomisión de Legislación, Fiscalización y Control para un análisis más detallado.

Desde Misiones, representantes gubernamentales, cosecheros, productores, cooperativas, secaderos y la cadena molinera de la provincia se unieron para evitar que el INYM termine convertido en un ente prácticamente inútil. En la provincia vecina de Corrientes no hubo pronunciamientos oficiales por parte de los actores industriales y los representantes del Gobierno de Corrientes estuvieron ausentes.

La propuesta fue presentada la semana pasada por funcionarios del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, que llegaron a Posadas junto a integrantes de SENASA y de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca. Aunque se presentó como una “propuesta de reordenamiento administrativo”, en la práctica busca vaciar de poder al INYM, que durante más de dos décadas reguló la actividad yerbatera y fijó precios mínimos para la hoja verde y la canchada (yerba seca, sin molienda).

El plan de reordenamiento no tocaba el área de promoción de la yerba mate, pero sí eliminaba las 21 resoluciones dictadas entre 2003 y fines de 2023. Además, otorgaba al presidente del instituto, Rodrigo Correa, la facultad de suscribir convenios y protocolos con otros organismos sin necesidad de la aprobación del directorio.

Denis Bochert, director suplente del Gobierno de Misiones en el INYM, señaló que la iniciativa elimina los registros propios de los operadores del INYM y los sustituye por un único registro ante SENASA. Esto implicaría reformar el padrón de productores y eliminar gran parte de los comprobantes que hoy utiliza el sistema yerbatero.

El proyecto busca que todo el movimiento de yerba mate en Misiones y Corrientes se gestione a través de la guía de tránsito vegetal de Senasa. “Se presenta como simplificación, pero en la práctica genera más trámites para el productor”, indicó Bochert.

Entre los puntos controvertidos figura la eliminación de controles de calidad de la materia prima que ahora realiza el INYM, pasándolos a Senasa, incluso ya sobre los paquetes que están en góndola.

La iniciativa pretende dar de baja la Resolución 381/2020, que establece controles sobre la yerba mate canchada importada desde Brasil o Paraguay, obligando a detallar país de origen y datos del elaborador extranjero. También elimina el reglamento de cosecha, con requisitos para evitar contaminación y para el manejo y transporte higiénico de la materia prima hacia los secaderos.

Cinco asociaciones de productores emitieron un pronunciamiento...