Una fuente destacada del área de comunicación oficial celebró hacia el cierre de la jornada la diversidad de respuestas que generó la presencia de Axel Kicillof en Nueva York, apenas paralela a la agenda de Milei. En el entramado de cuentas “troll” y de funcionarios cercanos a los libertarios se orquestó un intento de enfatizar el contraste entre las dos dirigencias. Desde la Casa Rosada se insiste en que la diferencia clave es que Kicillof viajó a Nueva York para reunirse con inversores, mientras Milei recibió una invitación para exponer ante la Asamblea General de la ONU. La intensidad de la pelea se explica, según sostienen, por la expectativa de que Kicillof es el principal rival peronista de cara a un eventual balotaje, y que un choque con un candidato ultralibertario podría favorecer al oficialismo.

Kicillof lanzó su precandidatura presidencial el sábado, en un acto en Avellaneda, y poco después emprendió viaje a la Gran Manzana. En su primera jornada mantuvo encuentros con representantes de fondos de inversión, entre ellos tenedores de bonos provinciales como Eaton Vance, Vanguard, GoldenTree y Mesaret, además de otros interesados en conocer la estrategia de la Gobernación ante el proceso electoral.

Este episodio no pasó inadvertido para el Ejecutivo. Al día siguiente, Milei, en una disertación organizada por la Fundación Federalismo y Libertad y el Instituto Republicano Internacional, atribuyó la suba del Riesgo País a la visita de Kicillof a territorio estadounidense, señalando que la llegada de actores a Nueva York aumenta la volatilidad. Una fuente oficial indica que, entre los motivos de esa afirmación, también influyó que, al mismo tiempo, Máximo Kirchner y otros integrantes de Unión por la Patria presentaran un proyecto para crear un impuesto a las transferencias al exterior. Los datos muestran que el Riesgo País subió ocho jornadas consecutivas, y ya venía acelerándose antes del viaje.

Desde el entorno del Gobierno, se señala que Axel Kicillof aún enfrenta un fuerte estigma vinculado a su relación con el kirchnerismo y a su enfoque económico. Se admite que puede presentarse como candidato, pero la credibilidad dentro de su propio espacio quedó marcada como un tema por resolver. En ese marco, el ministro de Economía, Luis Caputo, mantiene gestiones activas para dialogar con fondos inversores y ofrecer una lectura de mayor tranquilidad a los mercados de cara al año próximo.