Este 10 de diciembre se cumplen mil días desde que Javier Milei asumió la presidencia y pisó por primera vez la Casa Rosada, tras vencer a Sergio Massa en el balotaje. Llegó al poder como un outsider, con una bancada en minoría, sin gobernadores propios ni partido propio y con un equipo aún en formación.
Más de dos años y medio después, tras aplicar un ajuste significativo en las cuentas públicas, el gobierno exhibe avances en varias variables macroeconómicas. Se destacan la reducción de la inflación, la caída de la pobreza y la consolidación de un superávit fiscal que figura entre sus principales logros, aunque persisten desafíos en materia salarial y de empleo.
En el Congreso, Milei mostró capacidad para pactar con fuerzas de la oposición y con gobernadores dialoguistas, lo que permitió aprobar reformas estructurales importantes. Su frente parlamentario, aunque debilitado por la minoría, se fortaleció con acuerdos con varios actores políticos, y tras las elecciones de 2025 quedó mejor posicionado, aunque sigue dependiendo de sus aliados para aprobar leyes.
En 2025, el Gobierno atravesó un tramo complejo al perder las elecciones bonaerenses de septiembre, lo que complicó el rumbo legislativo y económico. No obstante, con apoyo financiero externo y una revisión de estrategia, logró imponerse en los comicios nacionales de octubre, aportando una mayor estabilidad al Ejecutivo.
Entre marzo y junio de este año se registró un desgaste político significativo vinculado al caso Adorni, el episodio de corrupción que más afectó la imagen del mandatario en lo que va de su gestión.
Con respecto a las metas iniciales de equilibrio fiscal y control de la inflación, el país partía de una tasa inflacionaria elevada, con un registro de 211,4% en la referencia de 1990. A partir de un ajuste estructural sostenido, la inflación mostró una caída notable; las reservas se recuperaron, el superávit fiscal se mantuvo y el riesgo país descendió. Además, se observa un descenso de la pobreza para 2025.
En el plano institucional, Milei avanzó en la designación de jueces luego de que, en los primeros dos años, no se completara ningún nombramiento. A partir de marzo, con la llegada de Juan Bautista Mahiques al Ministerio de Justicia, se aceleró la convocatoria de magistrados en distintos fueros y jurisdicciones, alcanzando el 35% de las vacantes. Queda pendiente completar la Corte Suprema.
Entre sus políticas de gestión, se implementó el protocolo antipiquetes para reducir cortes de rutas y calles, y se fortaleció la capacidad del Ejecutivo frente a las organizaciones sociales. Paralelamente, se lanzó el Operativo Bandera en Rosario, en coordinación con el gobierno de Santa Fe, para contener el avance del narcotráfico.
En el plano internacional, el gobierno recibió apoyos de actores externos, necesarias para sostener su eje político y económico en un contexto regional volátil.



