El sorpresivo anuncio de Ernesto Sanz para competir en la era posterior a 2023 reaviva el sueño de construir una alternativa electoral para 2027, lejos de la dicotomía entre el peronismo y La Libertad Avanza. Según pudo reconstruir Infobae, varios nombres suenan para encarnar un espacio de centro que reemplace a Milei en el arco opositor. Sin embargo, ese proyecto choca con los intereses estratégicos de dirigentes del PRO y de la UCR, que hoy gestionan y buscan acuerdos con el Gobierno para conservar adhesiones en sus territorios.

El propio encuentro de Sanz con Luis Novaresio en A24 sería, en el fondo, una jugada para rearmar Juntos por el Cambio con nuevos aliados. En el entorno del ex senador radical sostienen que hay una demanda social de representación, una lectura que coincide con un estudio de Poliarquía que indica un nivel de desencanto comparable al de 2023: Milei no logró llenar ese vacío ante un electorado cansado de la política tradicional.

Ese cuadro alimenta el temor a la fragmentación en la próxima elección. Por eso Sanz y un sector del PRO sostienen que una coalición con la Coalición Cívica y el Socialismo podría consolidar un espacio de centro capaz de imponerse en un eventual balotaje. En ese escenario, señalan, podría repetirse un acuerdo de cogobierno en segunda vuelta, si se dan condiciones que faciliten una síntesis entre las fuerzas ausentes de los bloques mayoritarios. Quienes avalan esta visión advierten, no obstante, que tampoco hay certeza de que Milei sea la opción que capitalice más votos.

¿Sanz sería candidato a presidente? Quienes lo conocen aseguran que su postura responde a una estrategia: sostiene que la UCR debe presentar un postulante propio, aunque mantiene conversaciones con Hernán Lacunza, quien ya se lanzó como candidato del PRO. El problema es que, poco después del anuncio de Sanz, aliados amarillos constituyeron una mesa de trabajo con La Libertad Avanza para avanzar en un acuerdo electoral que involucra a la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano; Lacunza evita hablar de alianzas y prefiere enfocarse en mostrarse como posible candidato, dejando para más adelante los acuerdos.

Otros actores miran hacia escenarios más amplios: Miguel Ángel Pichetto propone tender puentes dentro del peronismo y convocar a radicales y sectores del PRO que no acompañan al Gobierno para formar un Frente Nacional. Aun así, no hay señales de diálogo entre exaliados de Cambiemos y el peronismo, y Coalición Cívica y Socialismo guardan silencio. En la dinámica, muchos gobernadores radicales estudian la posibilidad de apoyar al Gobierno suspendiendo, en algún momento, las PASO, lo que añadiría otra capa de complejidad al tablero político de cara a 2027.