La orden partió desde la Casa Central del Banco Nación, con la instrucción de que la Gerencia Zonal Atlántica autorizara un crédito superior a los $52.600 millones para financiar un desarrollo inmobiliario en Mar del Plata. La beneficiaria sería Jardines de Chauvin SA, una sociedad que se constituyó en junio de 2024, sin ingresos declarados y con balance en rojo. El propio gerente de la zona, Pablo Pourrere, rechazó por escrito la firma del crédito. Seis días después de ese rechazo, recibió una notificación de traslado a Santa Fe, a unos 1.300 kilómetros de su casa y de su familia.
El traslado quedó en suspenso por una medida judicial. El juez federal subrogante de Mar del Plata, Bernardo Bibel, otorgó una cautelar al considerar que el movimiento podría no estar debidamente fundamentado en razones objetivas y técnicas. Bibel evaluó las “múltiples inconsistencias” y las “deficiencias técnicas y documentales” detectadas por la auditoría interna del banco, así como las “presuntas presiones indebidas” para que se firmara el crédito por más de $52.600 millones.
La empresa destinataria del crédito es Jardines de Chauvin SA, con Mariano Jinkis como socio mayoritario (90%) y Guido Murgier, con el 10% restante, quien además funge como garante solidario. El proyecto planteaba la construcción de dos torres de 23 y 16 pisos, con 238 unidades funcionales, sobre un terreno de 5.700 metros cuadrados en Larrea 2850, en el barrio Chauvin de Mar del Plata.
Primer movimiento: Buenos Aires. De acuerdo a un informe de auditoría interna, el área de Desarrollo y Gestión de Productos Hipotecarios habría contactado al estudio Mariani Pérez Cañadas Arquitectos el 23 de enero de 2025 para obtener un contacto de Jardines de Chauvin, aunque la versión oficial de la entidad difiere. La empresa sostiene que fueron sus representantes los que buscaron al banco.
La historia se profundiza en el vínculo corporativo: el empresario Mariano Jinkis figura como titular del 90% de Jardines de Chauvin SA; el proyecto contempla dos torres y un conjunto de 238 unidades, en un terreno céntrico de Mar del Plata. En EEUU, Jinkis admitió ante las autoridades haber pagado sobornos a dirigentes del fútbol sudamericano entre 2010 y 2015, dentro de un acuerdo con el Departamento de Justicia que implica el pago de US$50 millones y evita una declaración formal de culpabilidad.
El Banco Nación, ante consultas, defendió su proceder y sostuvo que no se otorgó el crédito, además de aclarar que las actuaciones transitaron por carriles institucionales independientes y que el traslado de Pourrere no estuvo relacionado con objeciones al crédito. En Jardines de Chauvin SA, Jinkis es dueño mayoritario y Murgier es garante solidario, con el objetivo de desarrollar dos torres y 238 unidades en un predio de 5.700 m2.



