El oficialismo comenzará este martes en la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado el análisis de la reforma electoral, una iniciativa considerada clave para la eventual reelección de Javier Milei. El texto, no obstante, continúa sin los respaldos de sus aliados para uno de los puntos centrales: la desaparición de las PASO.

La urgencia es notable. Una acordada publicada la semana pasada por la Cámara Nacional Electoral advierte que cualquier modificación al sistema de votación vigente debe comunicarse con antelación para poder aplicarse en las próximas elecciones, lo que condiciona el ritmo de la discusión.

Desde la Casa Rosada, y a través de la mesa política conducida por Karina Milei, buscan acelerar las próximas semanas la estrategia para sumar voluntades y avanzar con un proyecto que, desde el 22 de abril, permanece sin cambios en la Cámara alta.

“La eliminación de las PASO no va a ocurrir”, afirmó a este medio un legislador oficialista cercano a la negociación. Las razones no responden solo a la disputa electoral del año que viene: ningún actor político quiere desprenderse de una herramienta que podría resultar útil en distintos escenarios.

En ese marco, desde Balcarce 50 se contempló la posibilidad de suspender las PASO, tal como se hizo para las elecciones de 2025. Otra alternativa, menos atractiva para La Libertad Avanza, es introducir primarias optativas para los espacios que necesiten dirimir sus internas.

“Suspender o eliminar es prácticamente lo mismo, porque lo que se discute es cuál será el sistema para el año próximo”, dijo Patricia Bullrich, figura clave en las negociaciones oficialistas, a un medio. Añadió: “Lo que no queremos es recortar el mandato y el año que viene está casi perdido”.

Aun así, no está claro si los aliados acompañarán al Gobierno. Fuentes del sector oficialista señalan retrasos: “El único que gana con la eliminación de las PASO es el Gobierno. Hay que negociar, pero los aliados buscan acuerdos en sus distritos y no quieren aprobar otras leyes sin garantías previas”.

La reunión prevista para este martes a las 15:30 en el Senado será, en principio, informativa, pero servirá para empezar a empujar el debate y sondear las posiciones de los bloques. A diferencia de otros proyectos, la discusión permanecerá, por ahora, en las manos de la Casa Rosada.