En el Monumental se mezcla la emoción de la última presencia de Lionel Messi con la historia paralela de un crecimiento económico que viene detrás de cada jugada y cada título. El rosarino no solo consolidó un récord deportivo, también armó un entramado de negocios que amplía su influencia más allá del césped.

El amistoso frente a Benín cerrará 21 años y 207 partidos con la Selección, un recorrido que incluye cinco Mundiales, la conquista de Qatar 2022, dos Copas América, la Finalissima 2022, el oro olímpico de Beijing 2008 y el título Sub-20 de 2005. Tras la final del Mundial 2026, Messi anunció su retiro de la Selección, dejando claro que ha dado lo máximo que tenía para entregar.

En cuanto al valor de su trayectoria, las estimaciones varían, pero la referencia común está por encima de los mil millones de dólares. Forbes ubica su patrimonio en 1.1 mil millones, mientras otros indicadores lo sitúan entre 850 millones y 1.0 mil millones. Más allá de la cifra exacta, la lectura es clara: el astro rosarino dejó el mundo de las estrellas deportivas para entrar al círculo de los grandes multimillonarios.

Forbes también estima que, a lo largo de su carrera, Messi habría generado alrededor de 1.8 mil millones de dólares en ingresos brutos, antes de impuestos y de las comisiones de sus representantes.

En la actualidad, figura tercero en la lista de los deportistas mejor pagados del mundo para el periodo 2026, con 140 millones de dólares ganados entre mayo de 2025 y mayo de 2026. La mitad corresponde a su rendimiento en la cancha; la otra mitad, a contratos publicitarios y a negocios.

Con Inter Miami, sus ingresos reflejan su estatus de cambio de mapa para el fútbol en Estados Unidos. La MLS reportó una compensación garantizada de 28.3 millones de dólares para este año, una cifra superior a la masa salarial de muchos clubes de la liga. Además, la relación se beneficia de acuerdos de reparto de ingresos que la liga mantiene con marcas internacionales. En octubre de 2025 firmó una extensión que lo mantiene en el club hasta el cierre de la temporada 2028.

Un dato clave para su futuro: el copropietario Jorge Mas afirmó que, cuando Messi ya no juegue, pasará a ser socio de los dueños. The New York Times indicó que esa participación podría rondar el 10%. Aun así, el vínculo de Messi con Miami y con el fútbol estadounidense continúa fortaleciendo su presencia, con una trayectoria que promete seguir dando que hablar fuera de la cancha.