El Ejecutivo priorizará la culminación de la Base Naval Integrada (BNI) en Tierra del Fuego, con una asignación que superará los $300 mil millones en el Presupuesto 2027 que enviará al Congreso en los próximos días. A cargo de la Armada, la obra busca posicionar a Ushuaia como el principal centro logístico militar de la región, fortaleciendo la presencia argentina en el Atlántico Sur y funcionando como puerta de entrada a la Antártida.
La reactivación del proyecto —planificado durante décadas, iniciado en 2022 y que nunca se había concretado— recibió impulso tras la cadena nacional del presidente. Esa noche, el Gobierno dictó un decreto de necesidad y urgencia que redireccionó casi $218.000 millones hacia Defensa y las Fuerzas Armadas y, días después, instruyó al Ministerio de Economía a incorporar en el Presupuesto 2027 los fondos necesarios para su continuidad.
El ministro de Defensa, Carlos Presti, adelantó a TN que el anteproyecto de presupuesto incluirá partidas por más de $300 mil millones para avanzar la obra, cuyo costo total se estima en US$450 mil millones. Según explicó, los recursos salgántan de fondos estatales, manteniendo el equilibrio fiscal. Durante una visita a la Península de Ushuaia, Presti estuvo acompañado por el canciller Pablo Quirno, el jefe del Estado Mayor Conjunto de las FFAA, Marcelo Dalle Nogare, y el jefe de la Armada, Juan Carlos Romay, para revisar el estado actual del proyecto y despejar dudas sobre financiamiento externo.
La iniciativa, subrayaron, está concebida con fondos propios y no prevé créditos de organismos multilaterales ni asistencia extranjera. Si bien la visión a futuro contempla que países que utilicen la Base Naval Integrada operen como parte de la logística para su eventual ingreso a la Antártida, la ejecución actual se mantiene bajo administración y financiación argentinas.
El historial de la BNI se remonta a más de 50 años. En 1971 se evaluó la construcción de un nuevo puerto militar en la zona, pero no se materializó por falta de presupuesto. En 2022, durante la presidencia de Alberto Fernández, el Gobierno avanzó con un acuerdo con el astillero Tandanor para erigir un galpón modular desde el que se podría montar la base; ese año se inauguró un monolito para señalar el lugar previsto del muelle, pero la obra no arrancó. Los trabajos iniciales comenzaron en 2023 y, en 2025, bajo la gestión de Milei, se terminó la platea de hormigón, la única obra visible en el terreno hasta ahora.



