Tras cumplir la meta de compras de reservas con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Central (BCRA) redujo el ritmo de adquisiciones por la menor oferta disponible y para evitar presiones adicionales sobre el dólar. Paralelamente, mantiene un seguimiento estrecho de los USD 4.400 millones que aún no se liquidaron de colocaciones de deuda de empresas y gobiernos subnacionales, cifra que podría modificarse con la reciente emisión de YPF en el exterior.

La estimación la expresó Vladimir Werning, vicepresidente del BCRA, durante la 47° Convención Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF) en Iguazú. En la presentación se indicó que las colocaciones de deuda de empresas y provincias sumaron US$ 20.200 millones, mientras que el ingreso de esos recursos al mercado de cambios alcanzó US$ 15.800 millones, dejando un saldo de liquidar de US$ 4.400 millones.

Este seguimiento de Obligaciones Negociables (ON) y de la deuda subsoberana ganó relevancia ante el menor ritmo de compras de reservas. Cuando una empresa o una provincia obtiene financiamiento en moneda extranjera y luego liquida esos fondos en el mercado, la oferta de dólares aumenta y permite que el BCRA realice compras sin generar presiones sobre el tipo de cambio.

En lo que va del año, el BCRA acumula compras por US$ 14.207 millones, cifra que superó la meta anual de US$ 10.000 millones pactada con el FMI. Las proyecciones señalan que la acumulación podría acercarse a US$ 16.000 millones para el cierre del año.

Pese a ello, persisten críticas por el menor ritmo de compras de reservas, ante el riesgo de generar tensiones adicionales en un dólar mayorista que ya trepó por encima de los ARS 1.500. En ese marco, los US$ 4.400 millones identificados por Werning podrían convertirse en una oportunidad para ampliar el volumen de adquisiciones.

Dentro de ese universo de operaciones se suma la reciente colocación internacional anunciada por YPF, que emitió bonos por US$ 1.200 millones con vencimiento en junio de 2035. Es la operación más grande lograda por una empresa argentina en los últimos 11 años. El bono se colocó a nueve años, con una tasa de interés del 7,55% y una tasa efectiva del 7,85%. El spread frente a los bonos del Tesoro de Estados Unidos fue de 300 puntos base, un nivel que YPF señaló como el más bajo de su historial en el mercado internacional de capitales.