En la previa de su participación en la Argentina Week de París, el presidente Javier Milei volvió a disparar contra periodistas, concentrando parte de las críticas en María Eugenia Duffard, conductora de Infobae TV, a raíz de una entrevista que le realizó a Máximo Kirchner el martes. Sin filtro, el mandatario descalificó a Duffard con una serie de epítetos y ofreció una lectura sesgada de la entrevista, en una jornada en la que también cruzó a periodistas de La Nación durante su intervención en el Coloquio IDEA y continuó la jornada atacando a Jésica Bossi, conductora de TN y columnista de Clarín.

El episodio arrancó a las 8:14, hora argentina, cuando Milei publicó un mensaje que retomaba un recorte de la entrevista de Duffard con Máximo Kirchner en Radio Con Vos y una nota que señalaba una supuesto campaña a favor del kirchnerismo. En el tuit, y en compañía de su colaborador Santiago Oría, Milei amplió la crítica contra Duffard y contra la línea editorial de la periodista.

Santiago Oría, a cargo de la comunicación digital del equipo de Milei, secundó la ofensiva y apuntó contra Duffard. En una intervención paralela, el camarógrafo cuestionó la cobertura y replicó las críticas, mientras el presidente insistía en que la tarea del periodismo debe ajustarse a una visión que él considera democrática y republicana.

A las 9:00, Milei y Oría formalizaron la ofensiva con nuevos mensajes en las redes, en los que insistieron en una lectura de “doble vara” que, según su criterio, permea al periodismo argentino. En ese tramo, el jefe de Estado insistió en ampliar la crítica a Duffard con descalificaciones que buscaban deslegitimar su labor periodística para sostener su propia versión de los hechos.

Horas más tarde, Milei repitió el ataque a Duffard y, ya con una agenda centrada en la cobertura de medios, sumó nuevas descalificaciones hacia Jésica Bossi, conductora de TN y columnista de Clarín, en un tramo que buscó ampliar el escrutinio sobre la labor de prensa en el país. En el conjunto de sus mensajes, el mandatario manifestó la idea de que ciertos sectores periodísticos serían parte de un alineamiento político opuesto a sus intereses, en un marco de disputa comunicacional que se mantuvo activa durante la jornada europea.

Entre las referencias, se destacó que la cuenta Contrarelato, creada en febrero de 2026 para elogiar al gobierno de Milei y cuestionar a quienes lo cuestionan, reprodujo y amplió buena parte de la narrativa utilizada por Milei y Oría. El episodio dejó en evidencia un pulso constante entre el mandatario y una parte del periodismo argentino, que continúa en el centro de la agenda pública.