La morosidad en Argentina se visualsa también en el traslado de deudas a empresas especializadas en recuperación. En julio, 882.173 deudores contaban con compromisos que habían sido transferidos a casas de cobranza. Este fenómeno viene acelerándose desde mediados de 2025, en línea con una caída de la capacidad de pago.

Según un informe del Instituto Argentina Grande (IAG) a partir de datos del Banco Central (BCRA), las agencias de cobranza compran deudas difíciles de recuperar a bancos y otras firmas a una fracción de su valor nominal con el objetivo de cobrar directamente a los deudores y obtener rentabilidad por la diferencia entre lo pagado y lo efectivamente cobrado.

En total, 11 entidades acreedoras —que abarcan estudios de cobranza, fondos de inversión y fideicomisos— concentran este tipo de carteras. Estos actores acumulan el 9,6% de las líneas de crédito morosas, pero explican apenas el 3,6% del monto total en mora.

Además, equivalen al 15% del total de deudores morosos, quienes a su vez pueden mantener compromisos con otras entidades.

El IAG señala que estas agencias suelen apelar a tácticas de presión y hostigamiento para forzar el cobro, prácticas que están penadas por la ley. En la provincia de Buenos Aires se abrió una investigación contra varias billeteras virtuales tras recibir 2.240 denuncias en seis meses por acoso, falta de claridad sobre créditos y ausencia de mecanismos de desistimiento.

Todo esto ocurre en un contexto en que la consultora 1816 estima que los préstamos a familias con incumplimientos de más de 90 días alcanzaron el 12,94% en julio.

En el último año, el IAG destacó que la cantidad de deudores sin atrasos cayó en 887.010 personas, y también disminuyó el volumen de morosos con atrasos de hasta seis meses. En contrapartida, los deudores con atrasos entre seis meses y un año crecieron en 536.899, y los que acumulan más de un año de atraso subieron en 1.298.950.

En términos relativos, el grupo con más de un año de atraso escaló un 60% interanual, mientras que el tramo de seis meses a un año aumentó un 63%. Así, el conjunto de personas con al menos una deuda en las situaciones más graves de mora —tres, cuatro o cinco— sumó 1,7 millones de deudores adicionales.

Por otro lado, el IAG destacó que la mitad de los deudores catalogados como “irrecuperables” debe 77.900 o menos en total entre todas sus obligaciones.

La mediana de lo adeudado varía según el grado de atraso: para quienes no registran atrasos, la deuda mediana es de 128.000; entre uno y tres meses de mora, 220.700; entre tres y seis meses, 203.000; de seis meses a un año, 193.500; y para los que llevan más de un año de atraso, 77.900.

Aunque se trata de montos relativamente bajos, la dinámica subraya la magnitud y complejidad de la morosidad en el sistema financiero argentino y el papel de las agencias de cobranza en su gestión.