El Gobierno de Milei enfrenta el desafío de trasladar la estabilidad macro a mejoras en el bolsillo de la gente. En el mercado laboral se observa una dinámica despareja: la caída de puestos en blanco en el sector privado fue contrarrestada por un alza marcada del trabajo no registrado por cuenta propia, que alcanzó un tope histórico del 45% del total de ocupados, según datos oficiales.
Quienes desempeñan tareas bajo esa modalidad ganan, en promedio, menos de la mitad de lo que recibe un asalariado registrado en una función similar. Además, quienes migraron desde un empleo privado formal hacia el cuentapropismo vieron caer sus ingresos reales en casi un 30%.
Los datos del Indec muestran que la desocupación subió a 7,9% en el segundo trimestre, frente a 7,6% del año anterior. Sin embargo, la población en edad de trabajar que buscó empleo creció más: la tasa de actividad subió 0,8 puntos y llegó a 48,9%, máximo histórico en la serie.
En términos absolutos, 338.000 personas ingresaron al mercado laboral en los 31 aglomerados relevados por la Encuesta Permanente de Hogares (EPH). De ese total, alrededor de 265.000 obtuvieron una ocupación y unos 73.000 quedaron desocupadas. El mercado logró absorber a cerca de ocho de cada diez nuevos trabajadores, pero principalmente mediante empleos informales y por cuenta propia.
Un análisis de Analytica indica que, entre el segundo trimestre de 2025 y el mismo periodo de este año, el empleo informal sumó 348.000 puestos, mientras que se perdieron unos 83.000 empleos formales. Es decir, la creación de empleo no registrado superó el aumento total de la ocupación y compensó la caída de los puestos en blanco.
La proporción de trabajadores informales subió del 43,2% al 45% en un año, el nivel más alto de la serie oficial. Equilibra estimó un incremento de 3,4 puntos porcentuales respecto al segundo trimestre de 2024. En ese periodo, la cantidad de cuentapropistas informales creció 25,6%, mientras que los asalariados registrados cayeron cerca de 5%.
La categoría con mayor expansión fue la que, a la vez, paga menos: Analytica calculó que el cuentapropismo informal sumó unas 318.000 personas durante el último año, superando los 265.000 empleos netos creados en ese mismo lapso.
Tras corregir variables como sexo, edad, educación, región, actividad y horas trabajadas, la consultora concluyó que un cuentapropista informal ingresa, en promedio, 51% menos que un trabajador registrado equivalente. La brecha de ingresos se mantiene si se compara la remuneración principal: 581.059 pesos para cuentapropistas informales frente a 1.183.241 pesos para asalariados en blanco, con cifras vigentes en agosto.



