El gobernador Axel Kicillof se pronunció este miércoles sobre la resolución de la Corte Suprema, que dejó sin efecto una cautelar que frenaba la derogación de la Ley de Tierras y, de ese modo, dio curso a la modificación que elimina restricciones para la compra de tierras por extranjeros. Según informó el mandatario, la decisión representa una señal de gravedad institucional al afectar la soberanía y la volición popular.

Kicillof rememoró la concentración frente al Congreso el 6 de agosto, cuando miles de personas se opusieron al proyecto impulsado por Javier Milei, conocido como la “Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada”, que proponía cambios en la Ley de Tierras. El gobernador recordó que ese proyecto terminó siendo retirado por el Gobierno ante la falta de apoyos en el Senado.

A partir de la sentencia, Kicillof afirmó que lo que no lograron obtener por vías parlamentarias ni con la movilización popular, ahora pretenden conseguirlo mediante el Poder Judicial. En su interpretación, el fallo abre la puerta a “la entrega” de recursos y a la subordinación de intereses nacionales a los de actores extranjeros.

En este marco, el mandatario subrayó que el objetivo explícito pasa por permitir la transferencia de tierras y otros activos estratégicos a manos foráneas, lo que, en su lectura, compromete la seguridad y la eje soberano del país. Agregó que, con menos de dos meses de diferencia, la instrucción de Milei y su equipo para modificar la Ley de Tierras encontró un obstáculo parlamentario, pero ahora, según su lectura, intenta imponerse por otros canales.

El gobernador llamó a la observación pública y a la defensa de los recursos nacionales, señalando que los cambios aprobados o facilitados por la Corte podrían traducirse en una afectación tangible de la capacidad del país para gestionar estratégicamente sus tierras y su incidencia en la soberanía.