El gobierno británico intensificó la tensión con la Argentina al respaldar a compañías que operan en las Malvinas y al endurecer sanciones contra la extracción de petróleo en las islas. En respuesta, el canciller argentino, Pablo Quirno, señaló que los vaivenes internos que atraviesa el Reino Unido, con movimientos independentistas en Escocia, Gales e Irlanda del Norte, dotan de mayor relevancia al reclamo histórico argentino sobre las Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur. “Son cuestiones internas del propio Reino Unido, pero esos cambios refuerzan nuestra postura histórica sobre la soberanía”, dijo Quirno al ser consultado sobre el posible impacto de esos procesos.

En el plano doméstico, la Casa Rosada busca acelerar su agenda en el Senado y pretende cerrar octubre con una sesión amplia en la Cámara de Diputados. Los planes incluyen avanzar con el Presupuesto 2027, el proyecto sobre Malvinas y la reforma del mercado de capitales. En Balcarce 50 circula la idea de concentrar varias iniciativas propias en una única sesión para facilitar acuerdos con aliados y evitar votaciones aisladas, un formato que el oficialismo ya ha utilizado en otras oportunidades.

El ministro de Economía, Luis Caputo, reafirmó la direccionalidad de la política económica y subrayó el objetivo de un equilibrio fiscal para 2027, adelantando en un acto de la Cámara de Exportadores de la República Argentina (CERA) que, por primera vez, la Argentina contará con cuatro años consecutivos de superávit fiscal y financiero.

En cuanto a las acciones legales vinculadas a Malvinas, el Gobierno comunicó que presentará nuevas denuncias contra empresas por explotación de hidrocarburos en el archipiélago. La vocería presidencial informó que la Cancillería y la Procuración del Tesoro ampliarán la solicitud judicial presentada la semana pasada. Además, adelantó que, en el plano de seguridad, los aviones F-16 adquiridos a Dinamarca protegerán la futura base naval que se erigirá en Tierra del Fuego.

Sobre la soberanía, Adrián Ravier subrayó en la conferencia de prensa en la Casa Rosada que la convicción es irrenunciable: “Por historia y por derecho, las Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur son argentinas. Recordamos la ocupación británica desde 1833 y reiteramos el llamado de la ONU para no adoptar medidas unilaterales hasta la resolución del conflicto, un pedido que el Reino Unido ha ignorado”. En ese marco, afirmó que Argentina activará todas las herramientas disponibles, diplomáticas y económicas, para sostener su posición.