Este martes, el gobierno del Reino Unido difundió en gov.uk una guía oficial titulada Doing Business with the Falkland Islands (Haciendo negocios con las Islas Malvinas), que llega como respuesta formal al endurecimiento de sanciones anunciado por el presidente argentino Javier Milei contra empresas vinculadas a la pesca y al petróleo en el archipiélago.

En lo sustancial, el documento sostiene que el Gobierno británico apoya la actividad económica legítima en las Malvinas y valora la participación continua del sector privado. La guía está orientada a compañías que operen en la región, que suministren bienes o servicios al archipiélago, o que participen de cualquier modo en su desarrollo económico, incluida la explotación de sus recursos naturales.

Sobre la soberanía, el texto reitera la posición histórica de Londres: no existen dudas sobre la soberanía británica sobre las Islas y las áreas marítimas circundantes, y no se discutirá dicha soberanía a menos que los isleños expresen lo contrario. A la vez, subraya el compromiso del Gobierno de apoyar el derecho de los habitantes a la autodeterminación, basándose en el Artículo 1 de la Carta de la ONU y en los pactos internacionales de derechos civiles y políticos, así como económicos, sociales y culturales.

La guía también afirma que el Reino Unido respalda el derecho de los isleños a desarrollar sus recursos naturales, incluidos los hidrocarburos, para su beneficio económico propio. Señala que la extracción en la plataforma continental está regulada por la legislación de las Malvinas, en consonancia con la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.

En cuanto a las reclamaciones argentinas, el documento es categórico: Argentina no tiene jurisdicción sobre las Malvinas ni puede aplicar su legislación dentro del archipiélago, ni sobre las empresas o particulares vinculados a estas. Además, minimiza el efecto de las sanciones anunciadas por Milei, al afirmar que no han impedido que los isleños desarrollen una economía próspera.

La guía advierte que algunas firmas podrían recibir comunicaciones o amenazas de acciones legales por parte de autoridades argentinas; ante ello, recomienda obtener asesoramiento jurídico independiente sobre las circunstancias propias. La Oficina de Asuntos Exteriores, Commonwealth y Desarrollo (FCDO) ofrece un contacto directo y se compromete a aclarar su posición ante cualquier empresa que busque garantías, incluso si la presión proviene de un tercer país.

La nota indica que se mantiene en actualización.