La selección argentina, bajo la dirección de Lionel Scaloni, ya comenzó a recibir a los convocados para una serie de amistosos programados en septiembre y octubre. Se trata de tres encuentros que marcan el inicio del ciclo posterior al retiro de Lionel Messi y a la reciente derrota en la final del Mundial 2026 ante España. La fecha de la despedida del capitán es el 6 de octubre, y, a partir de ahora, el foco estará puesto en la regeneración del plantel.
Entre los прибывала a la concentración destacaron Nicolás Tagliafico, defensor del Lyon; Equi Fernández; Facundo Medina y Exequiel Palacios. Tagliafico, campeón del mundo en 2022 y subcampeón en 2026, opinó que la salida del capitán era un proceso inevitable tras más de veinte años de trayectoria compartida. Sostuvo que, si bien es duro, hay que aceptar la realidad, trabajar con intensidad para lo que viene y acompañar la transición. También afirmó que el grupo conservará su hambre de triunfo y que, aunque aparezcan nuevos nombres, la ambición debe mantenerse intacta. Además, señaló que esta etapa representa el tramo final de su carrera y que hay que disfrutar cada momento, porque nunca se sabe cuándo termina. Sobre los rivales de los próximos amistosos, comentó que suelen presentar un nivel similar y que, en los últimos años, la selección ha disputado finales ante equipos de esta jerarquía.
En paralelo, Alexis Mac Allister, referente del vestuario, se refirió de modo contundente a la despedida de Messi. Expresó un profundo agradecimiento y afirmó que nadie podría igualar lo que el capitán aportó al grupo y a las conquistas logradas. Aseguró que la jornada será emotiva y que, con la salida de Messi, se iniciará una etapa nueva, con jóvenes que se sumarán al conjunto. Reconoció que ya no está la figura del mundo que marcaba diferencias y que eso obliga al equipo a fortalecerse desde lo colectivo. Relató que se enteró de la decisión a través del comunicado oficial y, pese a la tristeza, subrayó la necesidad de agradecerle y de focalizarse en lo que viene. Además, remarcó el valor interno de Messi, destacando su humildad y el impacto que tuvo como compañero.
En síntesis, el encuentro de septiembre y octubre representa el primer capítulo de la era pos-Messi para la Albiceleste: un recambio en marcha, una búsqueda constante de hambre ganadora y la oportunidad de consolidar un equipo más sólido, preparado para enfrentar un nuevo ciclo de competencia internacional.



