Hideo Kojima anunció en sus redes que Sony dio por terminado el proyecto Physint y que el desarrollo pasará a manos de Xbox de inmediato. El juego, concebido como un sucesor espiritual de Metal Gear dentro de la acción y el espionaje, fue presentado a principios de 2024 como una iniciativa en etapas iniciales, respaldada por casi 30 años de relación entre Kojima y PlayStation.
La desvinculación se formalizó en junio, cuando PlayStation Studios envió una nota a Kojima Productions comunicando su decisión de apartarse del proyecto, aunque afirmó que la relación entre las partes seguía siendo sólida.
Según fuentes consultadas por el periodista Jason Schreier en un artículo de Bloomberg, la cancelación respondió a preocupaciones internas por el presupuesto elevado y por incumplimientos en los plazos de desarrollo. Las mismas fuentes indicaron que Sony evaluaba la rentabilidad potencial del título y su condición de exclusividad.
Un antecedente relevante pesó en la decisión: Death Stranding y su secuela no alcanzaron los ingresos que la compañía esperaba. A eso se sumó que Physint no cumplía aún los hitos de desarrollo y requería un presupuesto superior al estimado originalmente, con varios años por delante hasta su eventual lanzamiento.
La cuestión de la exclusividad añadió otra capa al conflicto. Sony mostraba reticencia a invertir grandes sumas en un juego que no pudiera permanecer de forma permanente en sus consolas. Kojima Productions, que ostenta la propiedad intelectual de Death Stranding, había lanzado esas entregas como exclusivas temporales para PlayStation, para luego expandirse a otras plataformas.
Según Schreier, PlayStation modificó sus procedimientos de aprobación de proyectos tras el fallo de Concord, uno de los tropiezos más sonados de su estrategia de juegos como servicio. Esto derivó en una política más estricta para los plazos de desarrollo en las producciones en curso.
También se observó un cambio en la relación personal entre Kojima y la firma japonesa. Aunque el vínculo se remonta a los tiempos de Metal Gear Solid en PS1, varios ejecutivos que mantenían una cercanía con el creativo abandonaron la empresa durante los últimos años.
Tras la cancelación, Kojima Productions inició la búsqueda de un nuevo socio para continuar con el desarrollo. “Encontramos que Xbox es el socio con el que podemos compartir una visión de futuro”, afirmó Kojima, en referencia a la decisión de avanzar con ese socio.



