En medio de la tensión interna dentro del peronismo, el ministro de Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, Carlos Bianco, afirmó que un eventual fallo del Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas a favor de Cristina Kirchner no tendría efecto directo sobre la Justicia argentina. Durante una entrevista en la plataforma de streaming Cenital, Bianco explicó que esos dictámenes se sitúan en una instancia intermedia y requieren ser valorados por la justicia nacional; advirtió que, en caso de una resolución favorable, la revisión quedaría en manos de los tribunales argentinos.

Sobre la posibilidad de que CFK pueda competir en las urnas si la Justicia habilita su candidatura, Bianco dijo que aún no está definido y que debería discutirse el año próximo. Subrayó que, en su lectura, este año no se abordan candidaturas y que el foco está en fortalecer el armado político actual, denominado Movimiento Derecho al Futuro y liderado por Axel Kicillof, para enfrentar el 2027.

Sus declaraciones generaron malestar en el kirchnerismo, que respondió con un extenso pronunciamiento del exsenador Martín Doñate, referente judicial del bloque K durante su paso por la Cámara Alta. Doñate cuestionó la lectura de Bianco y explicó, desde una óptica constitucional, por qué un dictamen favorable del Comité podría tener incidencia en la revisión de la condena y en la defensa de derechos políticos de Cristina Kirchner; indicó que el fallo podría enviar señales a nivel internacional sobre el debido proceso en el caso.

El exsenador afirmó que, si el Comité recomienda suspender la inhabilitación de Cristina como medida provisional, las autoridades argentinas deberían actuar para cumplir la distancia que esa medida impone, especialmente de cara a 2027, cuando la justicia no podría permitir que una condena firme cause un daño irreparable. Citó, además, que incluso algunos defensores de otras posiciones políticas reconocen que un dictamen favorable podría abrir la puerta a una revisión de la condena pese a que esté firme.

Doñate cerró señalando que cuestionar estos mecanismos no es trivial para la calidad democrática y que la discusión debería hacerse con base en fundamentos jurídicos y respetando las instituciones. En síntesis, la controvertida lectura sobre la importancia y alcance de un dictamen internacional reaviva la interna peronista, entre la estrategia de afirmación política de Kicillof y las reservas del kirchnerismo respecto de eventuales movimientos ante un eventual fallo internacional.