En el Parque Independencia de Rosario, Arsen Julfalakian terminó su regreso a la competencia con una vuelta olímpica y una notable muestra de orgullo albiceleste: caminó con la bandera argentina flameando ante un estadio colmado que celebró su triunfo como un logro histórico para el deporte local.
El atleta de 40 años obtuvo la medalla dorada en la categoría hasta 77 kg de lucha grecorromana al vencer 4-2 al colombiano Jair Cuero en la final. Argentina sumó además una medalla de plata en esa misma prueba, gracias a Ricardo Gómez en los 97 kg, consolidando una jornada positiva que rompió una sequía de 16 años sin oros en esa disciplina a nivel sudamericano.
Nacido en Leninakan, actual Gyumri, Armenia, Julfalakian pertenece a una dinastía de la lucha: su padre, Levon Julfalakyan, fue campeón olímpico en Seúl 1988. En su trayectoria con la bandera armenia participó en Beijing 2008, Londres 2012 y Río 2016, siendo la plata en la cita británica su mayor logro olímpico; también fue campeón mundial en 2014.
¿Cómo llegó a defender ahora la camiseta argentina? El vínculo se forjó a través de Yuri Maier, exluchador olímpico y actual dirigente argentino. En 2023, Maier —con quien Julfalakian ya tenía vínculo en la Federación Internacional de Lucha (United World Wrestling)— le propuso la posibilidad de competir por Argentina en sus “cuartos Juegos Olímpicos”. La propuesta llegó en un momento en el que el atleta atravesaba un período complejo, luego de un retiro motivado por tensiones políticas entre Armenia y Azerbaiyán que afectaron su ánimo competitivo.
La idea tomó cuerpo y Julfalakian decidió volver a entrenar con miras a París 2024. Al principio mostró buen rendimiento y protagonizó victorias en la previa, pero dos meses antes de los Juegos sufrió una lesión grave que le impidió clasificar. Aun así, su retorno para representar a Argentina en Rosario 2026 dejó en claro que su vínculo con el país es profundo y duradero, y que su historia trasciende lo deportivo: se ha enamorado de Argentina y de su gente, con la convicción de seguir peleando por nuevos logros en el futuro cercano.



