El nuevo REM (Relevamiento de Expectativas de Mercado) del Banco Central estima que, tras haber registrado una contracción oficial del 0,6% entre abril y junio, la actividad habría caído entre 1% y 1,1% en el tercer trimestre. De confirmarse, esa dinámica reclasificaría a la economía como en recesión.

La encuesta, que se realiza entre el 28 y 30 de septiembre y reúne las opiniones de 44 economistas (33 consultoras y centros de investigación locales e internacionales y 11 entidades financieras de Argentina), muestra un giro frente a las previsiones del mes anterior. Mientras que en agosto los consultados proyectaban una expansión de entre 1,1% y 1,3% para el periodo julio-septiembre —con una expectativa de crecimiento cercano al 2,1% para 2026—, ahora estiman una caída entre 1% y 1,1%. En consecuencia, la proyección de crecimiento para todo el año pasa a un rango muy moderado de 1,2% a 1,5%.

Estas correcciones aparecen en un contexto de la revisión previa del Gobierno, que había proyectado un crecimiento de 5% para este año y terminó ajustándolo a 3,5%.

La baja de la actividad prevista se fundamenta en la caída del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) de julio, que retrocedió 2,9% frente a junio, según el INDEC, registrando la mayor caída mensual desde abril de 2020. Aunque algunos analistas señalan reanimaciones puntuales en agosto y septiembre, el Gobierno mantiene su postura de que la economía no estaría cayendo en recesión, a la luz de ese EMAPE.

Según el REM, la economía podría comenzar a recuperarse a partir de este mes, con un rebote del PIB de entre 1,7% y 1,8% en el último trimestre del año, tendencia que se proyecta continuaría en los primeros meses de 2027 con crecimientos entre 0,5% y 0,7%.

En materia de inflación, la trayectoria probable es de descenso tras el salto del 1,7% en agosto y el 1,9% proyectado para septiembre (dato que se conocería el martes 13). A partir de ahí y hasta fin de año, el rango se ubicaría entre 1,6% y 1,8% mensual, lo que proyecta un cierre anual en torno del 30% al 30,5%, ligeramente por debajo del 31,5% acumulado en 2025.

Las proyecciones para los próximos 12 meses también apuntan a un IPC de alrededor de 21,1%, en línea con una desaceleración de la inflación a mediano plazo. En cuanto al tipo de cambio, el REM prevé que el dólar cierre este mes en 1.545 pesos por dólar (20 pesos por debajo del REM anterior) y termine el año en 1.614 pesos, implicando una variación interanual de aproximadamente 11,5% respecto de diciembre de 2025.

La lectura general del REM es de menor volatilidad en tasas de interés y un escenario en el que la economía podría estabilizarse, pero sin retomar un ritmo de crecimiento significativo en el corto plazo.