El diputado Javier Olivares Avendaño, representante del Partido de la Gente y presidente de la Comisión de Control del Sistema de Inteligencia del Estado, respondió a las críticas recibidas por sus dichos durante la Comisión de Defensa Nacional de la Cámara de Diputados y confirmó su posición en diálogo con Infobae.
Sus palabras, emitidas el martes 8 de septiembre, surgieron en un contexto de tensiones entre Santiago y Buenos Aires, acentuadas por las declaraciones del jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea Argentina, brigadier general Gustavo Javier Valverde, quien a fines de agosto se refirió al Estrecho de Magallanes como un espacio de soberanía.
Olivares Avendaño explicó que la comparación entre las Islas Malvinas y el Estrecho de Magallanes tuvo como objetivo fijar un criterio claro y uniforme para hablar de soberanía territorial, y no cuestionar la reivindicación histórica de Argentina. “Si vamos a hablar de soberanía, hablemos con claridad y con los mismos estándares para todos”, afirmó.
El legislador reconoció que Argentina tiene derecho a sostener su posición por las vías diplomáticas que estime pertinentes, pero aclaró que una reivindicación no modifica por sí sola la realidad existente ni convierte automáticamente un territorio en propio. Del mismo modo, indicó, ese mismo razonamiento debe aplicarse cuando se habla de territorio chileno.
Para sustentar la postura chilena sobre el Estrecho, Olivares Avendaño recordó que Chile tomó posesión efectiva del Estrecho de Magallanes en 1843 y, con el tiempo, ambos países delinearon sus límites mediante tratados internacionales. “Nuestra soberanía sobre el Estrecho no puede transformarse en una controversia que aparezca y desaparezca según una declaración política o un mapa que alguien exhiba”, enfatizó, en alusión a la crisis que desató la disputa con Buenos Aires.
Más allá de la firmeza en la defensa del territorio, el diputado hizo un esfuerzo por separar la postura de cualquier lectura que pueda interpretarse como una confrontación con el pueblo argentino. “Respeto profundamente al pueblo argentino. Somos países vecinos, tenemos una frontera enorme, compartimos historia, cultura, comercio y miles de familias a ambos lados de la cordillera”, afirmó.
Sin embargo, enfatizó que esa cercanía no implica que Chile deba guardar silencio cuando está en juego la soberanía.



