Una nota de The Economist y una serie de análisis recientes mantienen la discusión sobre si el giro liberal de Milei debe ajustarse ante signos de tensión económica. En una entrevista para el medio británico, el presidente y sus equipos enfrentan el dilema de cuánto insistir en su receta para lograr un segundo mandato, mientras ese medio tituló la nota señalando dificultades del “experimento liberal” que propone Milei.
En lo público, el mandatario sostuvo en el Foro Madrid, celebrado en Santiago de Chile, que su modelo macroeconómico está funcionando y que no cederá en ninguna de sus políticas. Aseguró que las ideas de libertad pueden producir crecimiento cuando se mantienen a lo largo del tiempo y llamó a organizarse para demostrarle a la sociedad la voluntad de llevar adelante ese giro de timón que la mayoría silenciosa reclama.
Pero la escena no es solamente externa. En lo privado, Milei convocó el lunes pasado a la cúpula del Gabinete en el Salón Eva Perón de la Casa Rosada, en una reunión que duró algo más de dos horas. Durante dicho encuentro, la economía emergió como uno de los ejes centrales, junto con los anuncios recientes sobre la cuestión Malvinas.
Según dos testigos presenciales, uno de los pasajes destacados fue la intervención de Patricia Bullrich, líder del bloque La Libertad Avanza en el Senado. Ella planteó su preocupación por la evolución de ciertos indicadores y por la lectura que se desprende de la economía en la calle, destacando que, si bien lo relacionado con Malvinas estaba bien, había que estar más atentos a la percepción pública sobre la marcha de la economía. La respuesta de Milei no fue de enojo; Bullrich es una de las voces a las que admite ciertas discrepancias, ya que ya le respondió en otras situaciones en el pasado, como el episodio con Manuel Adorni y la polémica por la designación de la jueza María Verónica Micheli.
La conversación fue descrita por los presentes como larga, durante la cual el Presidente desgranó su lectura de las críticas de economistas y defendió la puesta en marcha de su plan, ante la expectativa de la coalición y la ciudadanía. Además, en el entorno oficial se detectan señales de inquietud en al menos otro despacho importante y en dos ministerios, aunque no llegan a sostener que estas preocupaciones tengan la posibilidad de derivar en una derrota electoral.
En paralelo, fuentes consultadas por Infobae señalan que, si bien persisten dudas respecto al impacto de algunas medidas y la percepción de los indicadores, no se observa un consenso interno que permita augurar un desenlace electoral adverso. El debate continúa, con Milei sosteniendo su relato y sus críticos buscando respuestas sobre la trayectoria económica y su eventual aceptación pública.



