La investigación sobre el viaje realizado por la senadora bonaerense Malena Galmarini junto a Sergio Massa y un grupo de amigos fue trasladada desde los tribunales de La Plata a la Justicia de San Isidro, debido a una cuestión de competencia. Este movimiento provocó, de inmediato, la desvinculación de la fiscal Betina Lacki de la causa, quien había estado al frente de uno de los expedientes de mayor impacto político en la provincia.
La causa se abrió a partir de una denuncia presentada por Leandro Furundarena, estrecho colaborador de la diputada nacional de La Libertad Avanza Lilia Lemoine. El escrito busca determinar quién costeó el viaje y si el uso de un avión privado podría encuadrarse en el delito de dádivas.
La defensa de Galmarini planteó una cuestión de competencia ante el juez de La Plata, argumentando que el viaje comenzó en el aeropuerto de San Fernando y, por ello, correspondía la jurisdicción de San Isidro. El magistrado Eduardo Silva Pelossi aceptó la excepción e declaró incompetente, por lo que la causa pasó al juzgado de Andrés Martín Mateo, en San Isidro, quien en esta semana aceptó la competencia.
A efectos prácticos, la novedad es que Galmarini —senadora provincial— desarrolla su tarea en La Plata, pero la causa quedó radicada en los tribunales de San Isidro.
El foco de la investigación es el viaje de agosto a Barbados, para el que la pareja Massa-Galmarini utilizó un Gulfstream G-500 perteneciente al empresario Francisco De Narváez. El costo total del operativo aéreo habría estado cercano a los US$ 400.000 debido a que la aeronave realizó dos desplazamientos; algunas estimaciones del sector señalan alrededor de US$ 200.000 por tramo de ida y vuelta.
Más allá del gasto en sí, la pesquisa busca esclarecer quién asumió esos costos y bajo qué condiciones Galmarini habría recibido el beneficio, dado su cargo. Se pretende determinar si hubo una contraprestación o si la utilización del avión se vinculó de alguna manera a funciones públicas.
Galmarini explicó públicamente el motivo del viaje, señalando que viajó con Massa para celebrar su 30º aniversario de matrimonio y que la invitación partió de un conocido que posee un avión. En ese sentido, mencionó de forma indirecta a De Narváez como la persona que ofreció el vuelo.



