El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) dio a conocer un descenso de la actividad económica del 2,9% en julio respecto del mes anterior y de 1,4% frente a julio de 2025. Aun así, desde el entorno del ministro Luis Caputo aseguran que hay condiciones para un repunte en los próximos dos meses. Por su parte, los actores privados ya ven difícil evitar caer en una recesión técnica con los datos de agosto sobre la mesa.
Aunque no existe una definición única, la idea más aceptada es que se declare recesión cuando la actividad cae durante dos trimestres consecutivos. En el segundo trimestre de 2026 la economía mostró una contracción desestacionalizada del 0,6% frente al primero, y el Indec informó el jueves que julio cerró con una caída del 2,9%, cifra que impactará el balance del tercer trimestre.
El dato de julio genera dos lecturas distintas. Por un lado, representantes oficiales, como Martín Vauthier, director del Banco Central, y Federico Furiase, secretario de Finanzas, atribuyeron parte del descenso a fenómenos concentrados en ese mes y mencionaron factores que, aseguran, abrirán paso a una recuperación. Por el otro, consultoras y firmas privadas reconocen la posibilidad de un rebote, pero señalan que para evitar una contracción trimestral se requieren variaciones mensuales de magnitud considerable.
A la vez, JP Morgan redujo a 1,5% su pronóstico de crecimiento para la economía argentina en 2026, después de que la actividad cayera 2,9% en julio respecto de junio. En un informe de los analistas Lucila Barbeito y Diego Pereira, la firma destacó que el dato oficial superó de manera significativa su previsión, que apuntaba a una caída cercana al 1%.
Invecq, otra consultora citada por el mercado, afirmó que julio registró la mayor caída mensual desde abril de 2020, cuando la actividad se desplomó 15,7% en un mes durante el inicio de la pandemia. También señaló que la variación interanual volvió a terreno negativo por primera vez desde febrero, con un descenso del 1,4%. El crecimiento acumulado entre enero y julio se ubicó en 1,7% interanual, frente al 2,2% observado hasta junio. La caída de julio prácticamente borró gran parte del avance de los 16 meses previos y dejó al EMAE en niveles similares a los de marzo de 2025, lo que implica que la segunda mitad del año arrancará desde un piso más bajo del previsto.
En línea con la postura oficial, Invecq señaló factores que agravan la caída, como lluvias intensas y la Copa del Mundo, y sostuvo que el inicio del tercer trimestre condicionó la evolución de la actividad, incluso frente a escenarios ya frágiles.



