En la carrera disputada en Bakú, Azerbaiyán, Franco Colapinto y Pierre Gasly, ambos pilotos de Alpine, protagonizaron un incidente cuando peleaban por posiciones entre los puntos. En la acción de la primera curva, el argentino bloqueó las ruedas delanteras al entrar y terminó impactando contra Gasly, quien a su vez rozó a Lando Norris. El choque desbarató la posibilidad de que Alpine sumara puntos y generó repercusión dentro de la Fórmula 1.

Este martes, durante el Media Day de la categoría en el circuito de Sepang, Colapinto explicó lo sucedido al detalle y analizó el relanzamiento de la prueba. Según el análisis posterior, el coche argentino recibió una presión de frenado entre 2% y 3% por encima de lo necesario, lo que provocó el bloqueo de las ruedas delanteras y le impidió detenerse a tiempo para evitar el choque.

El piloto argentino afirmó que, aunque hubo otros bloqueos en el fin de semana, su maniobra se dio en un punto en el que se llegaba con mayor velocidad, generando una transferencia de energía mayor. “Fue un error simple, pero con consecuencias importantes para el equipo”, sintetizó, aludiendo a la pérdida de una oportunidad de sumar puntos para Alpine, con sede en Estone.

Colapinto recordó que Norris había bloqueado en una vuelta anterior y Piastri lo hizo poco después, aunque en circunstancias distintas. Señaló que, más allá de que varios pilotos presentaron bloqueos, su caso resultó especialmente perjudicial por el contexto de la carrera.

Sobre Bakú, el argentino describió el fallo como un error sencillo pero de impacto significativo: un ligero exceso de frenado que dejó bloqueada la rueda delantera derecha y provocó la colisión. Aseguró que no hay que sobreactuar la interpretación del evento; lo ocurrido ya quedó en el pasado y lo próximo es enfocarse en sumar puntos en las próximas competencias.

Tras el episodio, Colapinto viajó de Azerbaiyán a la fábrica de Alpine en Enstone, Reino Unido, y al día siguiente, a las 5:00 de la mañana, se subió al simulador para prepararse para la carrera en Malasia. Según el equipo, esa sesión estaba prevista y no corresponde a una sanción; fue organizada para facilitar su adaptación al cambio de escenarios.