En una reunión de la Comisión de Deportes de la Cámara de Diputados, representantes de clubes de barrio expusieron las dificultades económicas que atraviesan las entidades y demandaron medidas para enfrentar los aumentos de costos. El debate contó con la presencia del diputado nacional de La Libertad Avanza (LLA) y extenista Diego Hartfield, quien se desempeña como vicepresidente segundo de dicha comisión y es diputado por Misiones.

Hartfield afirmó su respaldo a la política fiscal del gobierno de Javier Milei, argumentando que la prioridad del Ejecutivo es ordenar las cuentas públicas. En ese marco, puso en cuestionamiento la dependencia de la asistencia estatal: sostuvo que vivir de subsidios puede acarrear costos para el país y cuestionó, además, el valor actual de los servicios públicos, señalando que mantener tarifas por debajo de su costo genera efectos adversos a nivel macro.

Antes de defender la postura oficial, el parlamentario halló similitudes entre su historia y la realidad de los clubes: aseguró entender “perfectamente lo que es un club” y afirmó que conoce el esfuerzo que realizan atletas amateurs y profesionales para alcanzar sus metas. Explicó que la posición del oficialismo responde a una realidad económica heredada, al asumir en diciembre de 2023, cuando, según dijo, hubo un desajuste considerable que impacta las finanzas públicas y, por ende, también en servicios y subsidios.

Las palabras de Hartfield desencadenaron una fuerte reacción de la oposición. Natalia Zaracho, diputada de Unión por la Patria, pidió disculpas por las afirmaciones del movimiento al que pertenece el legislador de LLA y cuestionó que la variable de ajuste de este modelo económico recaiga sobre los jóvenes. Señaló que, en la práctica, los pibes que asisten a clubes pueden verse afectados, mencionando casos de chicos que, por las dificultades, no tendrían para alimentarse, comprar zapatillas o pagar una entrada a las actividades.

La intervención de Zaracho subrayó las preocupaciones sobre las consecuencias sociales de las políticas de recorte, especialmente en el ámbito de los clubes comunitarios, que a diario sostienen a jóvenes y familias ante el incremento de costos y la precarización del sector.