En una noche de cierre emotivo en el estadio Diego Armando Maradona (Monumental), luego de la victoria 3-0 ante Benín, se desató el momento más duro del encuentro: Lionel Messi tomó el micrófono para anunciar su despedida definitiva de la Selección, y su voz, con el peso de la emoción, fue quebrándose casi de inmediato.
El capitán dejó ver de entrada la raíz de su sentimiento: lo primero que le vino a la mente fue su padre, Jorge. Refirió haber sentido un orgullo inmenso por defender la camiseta argentina y afirmó que nunca dejó de pelear ni de dar lo mejor de sí, incluso en los momentos más complejos. Dejó entrever que dejar la camiseta nacional le provocará un dolor enorme, y que le gustaría hacerlo toda la vida, porque lo que representa es lo más hermoso que puede vivir.
Ya con la emoción controlada, habló de la Copa del Mundo y desestimó las teorías conspirativas que rodearon a la última final. En primera persona, para luego ampliar con el grupo, afirmó que podían cumplir de nuevo el sueño de ser campeones del mundo.
Se refirió también a la caída en la cita mundialista: estuvieron muy cerca del objetivo, y aclaró que no hubo maniobras extrañas. Mencionó que el desgaste físico del partido frente a Inglaterra fue un factor determinante. El público del Monumental respondió con un nuevo grito colectivo, y desde las tribunas se dejó escuchar el clásico “dale campeón” y “el que no salta es un inglés”, impulsando a los jugadores a abrazarse en medio del estadio.
Después de la ovación, Messi completó su mensaje destacando que llegaron con lo justo, que pelearon como siempre y que, aunque no se logró la consagración, estuvieron muy cerca. Valoró a cada compañero por entregar la vida con la camiseta argentina.
También agradeció al grupo humano que lo acompañó en este tramo: afirmó que lo hizo cumplirse el sueño de niño y que sabía que tenía guerreros a su lado. En igual tono elogió a la hinchada, destacando que siempre llevó la cancha llena en Mundiales y Copas América, y que el debut post Mundial de Qatar fue uno de los días más felices de su carrera.
Para cerrar, dejó claro que hoy es el día más triste de su trayectoria por despedirse de la Selección, pero dejó abierto que estará desde otra vereda, apoyando a estos chicos y a los que lleguen. Subrayó que la unión demuestra que se puede superar cualquier obstáculo, y advirtió que vendrán momentos difíciles, aunque confía en que la generación actual podrá afrontarlos con la mejor actitud.



