La juguetería Tío Mario, con casi tres décadas de trayectoria en la Ciudad, comunicó institutionalmente el cese definitivo de sus operaciones mediante un aviso publicado en sus redes sociales. La noticia se inscribe en un marco complicado para el rubro, en el que las ventas se ven afectadas por la llegada de productos importados más económicos y por el incremento de costos operativos.

Julián Benítez, gerente de Relaciones Institucionales de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ), afirmó a Infobae que el cierre fue confirmado por la propia tienda y que Tío Mario era miembro de la entidad, que agrupa a fabricantes, importadores y comercios del sector. Respecto a la dinámica del mercado, el directivo señaló que hay una mayor incidencia de productos importados, con China como origen predominante, aunque en los últimos tiempos también se observan artículos venidos de Vietnam.

La tienda comunicó, a través de su cuenta de Instagram, la liquidación total de su stock y detalló promociones vigentes: 2x1 en artículos seleccionados; 30% de descuento en cartucheras y mochilas; 20% en productos para pileta y playa; y disfraces a 30.000 pesos, sumando descuentos en artículos de cotillón. En el anuncio se indicó que la atención al público continúa de lunes a sábado, de 10 a 20 horas, pero la vidriera señala que hoy, 26 de septiembre, será el último día de atención. Durante la liquidación, la única forma de pago permitida es el efectivo. El stock es limitado y no habrá reposición de mercancía, de modo que la tienda cerrará sus puertas tras estas últimas ventas, a pocos meses de cumplir 30 años desde su apertura, prevista para abril de 2027.

Fuentes cercanas al local indicaron que la decisión obedece a la imposibilidad de competir con precios de productos chinos, que llegan al mercado con costos menores para comercios con empleo registrado y obligaciones formales. A ese factor se suma el alto costo de alquileres, otro elemento que dificultó la continuidad del negocio. Se mencionó, asimismo, que otra juguetería conocida en la calle Santa Fe atravesaría una situación similar y podría cerrar al menos una de sus sucursales.

El cierre de Tío Mario se enmarca en un escenario de retracción para el sector juguetero. Según datos de la CAIJ, la actividad del rubro ha mostrado señales de debilitamiento en el último tramo, en medio de un contexto económico complejo que afecta a comercios tradicionales de la ciudad.