El juicio por el asesinato de Federico Aramburú, exjugador de Los Pumas, llega a su tramo final en la capital francesa. Este viernes se conocerá el veredicto contra los dos principales acusados: Loïk Le Priol y Romain Bouvier, imputados por la muerte del rugbyista argentino, ocurrida el 19 de marzo de 2022 tras un enfrentamiento en un bar.

Durante las audiencias, la Fiscalía solicitó 27 años de prisión para Le Priol y 20 para Bouvier. El primero reconoció haber sido quien efectuó los disparos que terminaron con la vida de Aramburú, aunque sostuvo que actuó en un contexto de defensa propia. El tribunal deberá definir la responsabilidad penal de cada uno y, en su caso, imponer las penas correspondientes luego de tres semanas de actos procesales.

Además, el fallo también impactará a otras personas involucradas en la causa. La fiscalía pidió tres años de prisión para la exnovia de Le Priol, con dos años de cumplimiento exento, por haber supuesto haber intentado borrar evidencias. En cuanto a otro cómplice, se reclamó la misma pena por ocultar a Bouvier durante su fuga de la justicia.

En su intervención, el fiscal Philippe Courroye describió a los dos acusados como “granadas sin seguro”, subrayando su fascinación por la violencia, las armas y la simbología nazi, aspectos que, según dijo, quedaron corroborados durante el proceso. La madrugada del hecho, la discusión en el bar escaló hasta convertirse en una mecánica asesina que derivó en la muerte de Aramburú, a quien definió como “un buen hombre” y “padre de familia” que estaba desarmado.

Las imágenes de cámaras de seguridad jugaron un rol central para identificar a los agresores, que ya contaban con antecedentes de violencia y que, en su juventud, habían participado en una agrupación de extrema derecha. El fiscal sostuvo que esa ideología no fue abandonada por los acusados.

Aunque ambos reconocieron haber disparado, intentaron sostener que actuaron en defensa propia, alegando una agresividad previa de los jugadores de rugby. El fiscal rechazó esa versión y recordó que, tras la pelea, Aramburu y su amigo Shaun Hegarty se retiraron del lugar, pero fueron perseguidos por los atacantes en un auto y alcanzados para abrir fuego.

El hecho tuvo lugar al salir de un bar en París, y Aramburu, entonces de 41 años, fue abatido en la vía pública. Era exintegrante de la selección argentina y había acompañado a Hegarty cuando ocurrieron los hechos. Con la llegada del veredicto, quedará definido si los responsables serán condenados o si alguna defensa particular podrá influir en la sentencia final.