La coalición de gobernadores del norte logró un apoyo significativo en el Senado y acelera los contactos para abrir un nuevo frente en Diputados. Tras acordar la creación de una zona especial para tarifas eléctricas diferenciales de cara al verano, cuyo establecimiento debe plasmarse en un decreto de necesidad y urgencia, los mandatarios comenzaron a presentar al Ejecutivo su listado de temas prioritarios, con el Presupuesto como uno de los puntos clave.
Entre los temas más adelantados figura una propuesta de reforma a la Ley de cabotaje fluvial. Desde el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado se mira con interés esa iniciativa, aunque el equipo que encabeza el ministro Federico Sturzenegger propone cambios más profundos que los que plantean originalmente las provincias, lo que genera fricción en un Congreso ya reticente ante medidas de desregulación.
Uno de los impulsores en el Congreso sostuvo que ya hay proyectos en mesa y que existen conversaciones en curso. Según señalaron, las seis provincias del litoral están presionando para avanzar con la idea. El planteo central es adaptar la normativa para que el cabotaje sea exclusivo del transporte por vías interiores, dejando fuera al sector marítimo. En ese marco, se argumenta que seis provincias del litoral fluvial se beneficiarían, mientras que las cuatro del norte podrían hallar en los puertos del litoral una salida más barata para su producción, en lugar de depender de Rosario y Santa Fe.
El pedido de las gobernaciones es modificar el régimen de permisos vigentes. Hoy, las armadoras pueden contratar barcazas paraguayas pero con permisos por tramo y limitaciones a un único puerto. La propuesta es que los permisos sean anuales y no restrinjan el puerto de origen o destino. Un legislador del norte enfatizó que Paraguay concentra la tercera flota de barcazas del mundo y que, en la actualidad, no se está aprovechando adecuadamente.
En la práctica, el sistema obliga a tramitar un nuevo permiso en cada puerto si una barcaza inicia carga en Ituzaingó (Corrientes) y luego continúa por la hidrovía Paraná-Paraguay. Este esquema quedó en el centro de críticas tras una medida del propio Sturzenegger respecto a los prácticos, que terminó siendo revertida. Hoy, en el Congreso, hay consenso de que las iniciativas de desregulación generan más problemas que soluciones, y ejemplos como la llamada Ley Hojarasca siguen empañando el panorama legislativo.
Los gobernadores sostienen que la definición final se da en la mesa política de la Casa Rosada y que el Gobierno necesita de su apoyo tanto como ellos buscan una señal clara desde la administración central. La discusión, advierten, está condicionada por el debate del Presupuesto, al que están atando la viabilidad de sus reclamos. En ese marco, entienden que cerrar el tema requiere un acuerdo transversal entre la Casa Rosada y las provincias del Norte y del Litoral.



