La semana en el Senado transcurrió con mínima actividad y varios viajes de legisladores que redujeron la presencialidad, pero ya se delinean los movimientos para el tramo final de las sesiones. El bloque liderado por Patricia Bullrich planea avanzar en proyectos pendientes y esperar otros que provienen desde Diputados, entre ellos el presupuesto para 2027. En un marco de campaña electoral y de críticas de la oposición a recientes decisiones de la Corte Suprema y a la llamada ley de tierras (en contexto del mega DNU 70/23), el Gobierno mantiene su impulso, incluso ante el desgaste propio de la gestión.
La escena también estuvo marcada por la muerte del riojano Juan Carlos Pagotto, figura clave de la Secretaría General de Presidencia y un cercano a Martín y a “Lule” Menem. Pagotto ejercía como titular de la Comisión de Acuerdos, responsable de evaluar pliegos judiciales —incluida la Corte— y de asuntos de ascensos diplomáticos y militares. Aunque aún no hay confirmación oficial, los rumores apuntan a que la neuquina Nadia Márquez tomaría su lugar, con el rionegrino Enzo Fullone como posible reemplazo en la bancada. En esa configuración, Márquez quedaría al frente de Acuerdos, con Maximiliano Abad (Radical) como vicepresidente.
Dado que Márquez ya conduce la Comisión de Legislación General, podría ceder ese puesto a Juan Cruz Godoy (Chaco) para equilibrar las funciones entre las comisiones. Por ahora, Acuerdos es la única que tiene actividad confirmada para la audiencia del martes próximo, cuando se volverá a analizar propuestas judiciales.
Entre los temas pendientes, figura la Ley de Sociedades impulsada por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger. Bullrich había adelantado, en agosto, posibles cambios para dejar explícita la responsabilidad final de las personas físicas en las sociedades automatizadas. En su exposición ante el Senado, Sturzenegger aludió a la figura de la Sociedad Descentralizada Autónoma Operativa (DAO) y a un marco regulatorio para contratos inteligentes y blockchain. Aseguró que, en el caso de las DAO, solo podrían operar si los beneficiarios oficiales se expresan, mientras que las sociedades automatizadas quedarían bajo la regulación de las sociedades anónimas, sin problemas aparentes.
Por último, el titular de la IGJ, Alejandro Ramírez, afirmó que se avanza hacia la incorporación de responsables humanos en el marco de estas regulaciones.



