La Fundación Libertad y Progreso, bajo la dirección de Agustín Etchebarne, presentó en un análisis preliminar una serie de ideas para aumentar el voto de argentinos que viven fuera del país, frente a un escenario de menor participación en comicios recientes.
Según la institución, unos 1,8 millones de argentinos residen en el exterior. De ese grupo, casi 500.000 estaban habilitados para sufragar en las elecciones presidenciales de 2023, pero apenas se acercaron a las urnas en los consulados: poco más de 50.000 lo hicieron. Con ese antecedente, el diagnóstico apunta a que la movilidad electoral desde el exterior continúa subutilizada.
Las propuestas se articulan en tres ejes: fortalecer la comunicación y la concientización mediante campañas segmentadas; reducir costos de los trámites y ofrecer beneficios futuros; y simplificar y digitalizar los procesos electorales para hacer más ágil la participación.
Entre las medidas, la entidad propone, primero, incentivar el cambio de domicilio en el DNI para que conste como domicilio en el exterior, ya que ese es el único requisito para la inscripción automática en el Registro de Electores Residentes en el Exterior (RERE), que habilita el voto desde fuera del país. En segundo lugar, busca fomentar la participación de cara a futuras elecciones.
Algunas de las propuestas serían de implementación simple y dependerían de la voluntad de organismos como Renaper, Cancillería, la Cámara Nacional Electoral (CNE) y los consulados. Otras requerirían decretos del Poder Ejecutivo o la intervención del Congreso.
La Fundación estima que casi 2 millones de argentinos residen en el exterior, de los cuales más de 1,6 millones superarían los 16 años, por lo que, en teoría, tendrían derecho a votar. En 2025, el RERE no habría alcanzado la mitad de su capacidad, con menos de 500.000 inscriptos. En las elecciones del año anterior, votaron 27.381 desde el exterior, cifra significativamente menor que en 2023 al tratarse de comicios legislativos.
Etchebarne señaló al diario que el objetivo es que los compatriotas en el exterior cuenten con mayor claridad sobre su ubicación y, por ende, tengan mayores posibilidades de votar. Señaló también que hay un tema de difusión para que sepan que pueden ejercer su derecho y que esa difusión debe fortalecerse.
La iniciativa fue presentada a integrantes del Gobierno a fin de lograr un compromiso más sólido del Estado con el voto fuera de las fronteras.
Contexto histórico: la votación para argentinos en el exterior está regulada por una ley y un decreto de la época menemista. Bajo Mauricio Macri se implementó la inscripción automática y el voto por correo postal. La gestión de Alberto Fernández derogó el decreto que habilitaba el voto por correo, y la administración de Javier Milei ha restaurado esa posibilidad. El voto exterior es opcional para mayores de 16 años y puede hacerse de forma presencial en consulados o por correo. Si se opta por el voto por correspondencia, la inscripción debe hacerse entre 150 y 120 días antes de la elección general.



