La jueza porteña Laura Beatriz de Marinis volvió a figurar en el terreno judicial por dos hechos que la colocan en el centro de la discusión pública. Por un lado, se refirió a la constitucionalidad del nuevo Régimen Penal Juvenil y, por otro, sobreseyó a un menor de 14 años en una causa por tentativa de robo. En paralelo, ya había tenido intervención anterior en el expediente del ataque a un playero en un estacionamiento de Monserrat, lo que amplía su presencia en casos con gran repercusión social.
A fines de 2023, De Marinis dejó sin efecto la prisión domiciliaria de Carlos Manuel Andrés, el joven condenado por golpear a Arturo López en noviembre de 2021. Andrés recibió una condena de cuatro años y seis meses de prisión; al momento de la agresión tenía 17 años, mientras que López tenía 67. Tras el golpe, López quedó inconsciente y sufrió secuelas graves que lo mantuvieron internado durante un tiempo prolongado.
El hecho ocurrió el 19 de noviembre de 2021, alrededor de las 17 horas, en un estacionamiento ubicado en Moreno al 800, en el barrio porteño de Monserrat. Las imágenes captadas por cámaras de seguridad muestran al atacante acercarse a López luego de hallar un rayón en el auto y asestarle un golpe sorpresivo. El trabajador cayó al piso y perdió el conocimiento, lo que provocó daños permanentes en su estado de salud.
La decisión de retirar la prisión domiciliaria se basó en que Andrés contaba con una tobillera electrónica que permitía rastrear su ubicación, lo que, a criterio de la magistrada, justificaba revisar las condiciones de cumplimiento de la pena.
Este caso llega a la conversación pública en un marco más amplio ya que De Marinis había generado polémica por declarar inconstitucional la reducción de la edad de imputabilidad y por sobreseer a un menor de 14 años en una causa por tentativa de robo. Esa postura desencadenó un pedido de juicio político promovido por Jorge Macri.
Trayectoria: la jueza inició su carrera en 2006 y transitó por distintas funciones en el Ministerio Público Fiscal y el Ministerio Público de la Defensa. Antes de ponerse la toga, ejerció como Prosecretaria de Cámara Letrada en la Secretaría Letrada de Intervención Penal Juvenil de la Defensoría General Adjunta en lo Penal, Contravencional y de Faltas.
En marzo de 2023 participó de un concurso de oposición y antecedentes ante el Consejo de la Magistratura; el 19 de diciembre de ese año juró como jueza ante el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de Buenos Aires. Actualmente está al frente del Juzgado Penal Juvenil, Contravencional y de Faltas N°3 de la Ciudad.



