La etapa final de Lionel Messi con la Selección Argentina ya empezó a tomar forma: tras el amistoso polémico frente a Burkina Faso, la cuenta regresiva hacia su despedida está en marcha. El martes, ante Benín en el Monumental, podría ser su último partido con la Albiceleste. En ese marco, este domingo se programa lo que en la jerga juvenil se diría como “su último primer día” en el predio que lleva su nombre, en Ezeiza.

Messi desembarcó este domingo por la tarde desde Rosario y se incorporó al complejo que lleva su apellido para integrarse al grupo que conduce Lionel Scaloni. El equipo realizó entrenamiento desde las 18:30 y, como es costumbre durante estas concentraciones, compartió un asado, ritual de convivencia que ha acompañado al equipo en innumerables momentos de unión celeste y blanca. En esta ocasión, el ambiente estuvo cargado de emociones: alegría, nostalgia, recuerdos y también dolor por lo que se aproxima.

El astro argentino no estará solo en esta etapa. Para este encuentro ante un equipo africano, se suman Rodrigo De Paul, Giovani Lo Celso y Nicolás Otamendi. Este último ya anunció su retiro de la Albiceleste tras el Mundial 2026, por lo que su presencia añade un tinte especial al cierre de su ciclo con la selección. El futuro de Messi y de De Paul continúa sin definirse públicamente.

Además, Leandro Paredes se acercó para compartir el asado con el grupo. Aunque el mediocampista no participa en la actividad futbolística de esta fecha FIFA por la sanción vigente, ya que acumula dos de los diez encuentros, la AFA buscaría acortar la suspensión; el volante de Boca Juniors concurrió al predio por la noche para brindar su apoyo al capitán y mantener al núcleo que acompañó al equipo durante los años de títulos.

La historia familiar también tuvo parte importante: Messi volvió a la Argentina el viernes temprano acompañado por su esposa Antonela Roccuzzo y sus hijos Thiago, Mateo y Ciro, además de su madre Celia Cuccittini. Se instaló en una casa de Funes, cerca de Rosario, para estar cerca de los suyos. El sábado, Messi compartió una historia en Instagram viendo la goleada de Eldense ante Oviedo (4-1), club español al que incorporó recientemente para ampliar su mapa institucional.

En lo deportivo, Messi formó parte del entrenamiento vespertino junto al resto del plantel. AFA difundió imágenes de su llegada al predio: descendió de una combi con una sonrisa amplia, luciendo lentes oscuros, un peinado al frente y una campera verde que combinaba con sus zapatillas. Fue uno de los primeros en recibirlo el presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, quien aprovechó para darle la bienvenida y acompañarlo en este momento de transición. El contexto marca un capítulo decisivo para la historia del delantero, máximo goleador de la historia de la Albiceleste con 125 tantos.