Lionel Messi regresó al país este viernes, acompañado de su familia, y pasó unos días en Rosario antes de incorporarse al grupo que dirige Lionel Scaloni. Este domingo, ya en el predio de Ezeiza, se integró a la rutina del equipo. La idea del cuerpo técnico fue que se sumara cuando se sintiera listo, y finalmente se presentó para entrenar junto a sus compañeros.

La sesión, originalmente prevista para las 18:30, vio la presencia del delantero cerca de las 17:00 para compartir una merienda y ponerse bajo las órdenes del entrenador. Messi quiere exprimir cada minuto de esta etapa, disfrutar del juego y, al mismo tiempo, acercarse al final de su ciclo con la Albiceleste.

Para el compromiso frente a Benín, Messi afrontará el partido como titular, con la intención de disputar los 90 minutos. La AFA anunció homenajes previos al inicio, durante el descanso y tras el pitazo final, como marco de despedida por su larga trayectoria en la selección.

Fue Scaloni quien lo convenció de sellar su adiós con la camiseta argentina dentro del equipo y no dejar como última imagen aquella final ante España, cargada de derrota y emoción en un momento delicado de su carrera.

Tras el entrenamiento, el plantel brindará un asado en las instalaciones de Ezeiza para cerrar este capítulo como grupo, y la apretada agenda de la semana cerrará el martes con un Monumental repleto, donde la hinchada agradecerá a Messi por más de dos décadas con la camiseta nacional.

Recordatorio histórico: en 2004, un fax llegó a la gerencia del Barcelona anunciando la convocatoria de Messi para entrenar con el Sub-20 argentino. El 25 de junio de ese año, casi sin estar plenamente conocido en Argentina, viajó a Ezeiza para un primer contacto; cuatro días después debutó con la Celeste y Blanca en un amistoso frente a Paraguay. La primera visita al predio quedó grabada en la memoria de quienes lo vieron crecer, y desde 2023 ese complejo lleva su nombre, símbolo de la transformación que atravesó la selección en estas dos décadas. En aquella ocasión, Messi ingresó al predio y fue recibido por Mauro Formica y Ezequiel Garay, entre otros.