En la mesa política del oficialismo, una figura de peso sostuvo que no conviene suspender, o siquiera eliminar, las PASO, sembrando dudas sobre la estrategia que mostró Milei y Karina hasta ahora. La dupla de La Libertad Avanza venía empujando la idea de eliminar las primarias para reducir gasto y, en esa lógica, debilitar al peronismo. Sin embargo, las fricciones comenzaron a emerger: ¿sirve a LLA llegar a la elección general sin primarias? ¿Conviene esperar los comicios provinciales para negociar apoyos de gobernadores en el Congreso? ¿Qué pasa con los candidatos ya lanzados en los distintos distritos?

Las preguntas se multiplican y no hay respuestas unánimes. En la práctica, LLA encabeza un “operativo suspensión” —ya no se habla de eliminación— que tuvo un impulso inicial en París, durante la gira Argentina Week en la que participaron trece gobernadores. Algunos tienen poca injerencia parlamentaria, pero otros sí. Mientras el PJ busca afianzar una unidad que percibe posible, el oficialismo es más escéptico y insiste en que aún no hay votos suficientes.

El PJ, inmerso en la puja entre Axel Kicillof y La Cámpora de Máximo Kirchner, considera que los gobernadores podrían aportar apoyos en el Congreso pese a despreocuparse por las PASO nacionales. En esa lógica, buscarían una compensación mínima a cambio de nada, asegurándose cierto control local sin rivales fuertes. En el oficialismo advierten que para los mandatarios esa operación podría traer ventajas sin costo inmediato, pero alertan que el costo político podría ser elevado.

Entre los posibles contendientes de Milei, las autoridades ven varios frentes abiertos: la habilidad para corregir errores, la organización de candidaturas locales y la desconfianza mutua, factores que hoy pesan mucho en la balanza.

Desde el búnker oficialista reconocen que la gestión perdió crédito, aunque sostienen que la percepción positiva de la macro economía eventualmente se trasladará al bolsillo y al consumo. Estiman que esos tiempos no encajan con el ritmo electoral y sostienen que ni Milei ni el exministro Luis Caputo flexibilizarán el ajuste fiscal para dinamizar el mercado interno.

Según datos que llegan a la Casa Rosada, Milei mantiene una posición competitiva y la crisis de la vereda opuesta le da margen. “Las encuestas de hoy muestran ventajas frente a Kicillof”, aseguró una fuente cercana a LLA. De toda manera, surge la duda central: ¿será el gobernador bonaerense el rival más duro para Milei por su vínculo directo con el núcleo kirchnerista, y cómo impactará eso en la estrategia de las primarias y en el futuro reparto de votos?