El ministro de Relaciones Exteriores de Argentina, Pablo Quirno, afirmó en LN+ que no está claro si Lula da Silva aceptará competir en el balotaje frente a Jair Bolsonaro, tras la definición de la primera votación en Brasil este domingo. En su lectura, Lula podría plantearse si vale la pena participar en ese duelo y si habrá una segunda vuelta; añadió que la suma de apoyos de los otros postulantes podría extender la brecha a favor de Bolsonaro cuando se cuente el total de votos el 25 de octubre. En ese marco, preguntó si Lula terminaría “regalando” una victoria contundente a Bolsonaro.
Quirno también vinculó sus dudas sobre una eventual segunda vuelta con la posibilidad de que Bolsonaro cuente con mayorías en la Cámara de Diputados y en el Senado, lo que, según su visión, dificultaría revertir el resultado de la noche. Explicó que esa fortaleza legislativa, sumada al eventual respaldo de quienes quedaron fuera, cambia la dinámica de la pelea electoral y la posibilidad de revertir la diferencia.
Además, el canciller señaló que la ventaja de Bolsonaro y el avance de la derecha en Brasil fortalecen la gravitación regional del presidente argentino, Javier Milei. Afirmó que se observa una influencia creciente de Milei tanto a nivel regional como global.
Quirno atribuyó ese efecto a una serie de triunfos electorales en la región apoyados por Milei. Según afirmó, en los últimos meses hubo siete elecciones en la región y todos los candidatos respaldados por el mandatario argentino ganaron esas contiendas; citó casos en Bolivia, Chile, Colombia, Perú, Honduras y Costa Rica para ilustrar su argumento.
El canciller relató que esa cercanía ideológica se tradujo en contactos directos con el equipo de Bolsonaro durante la jornada electoral, incluyendo conversaciones con Flavio Bolsonaro y Eduardo Bolsonaro. Recordó que Milei respaldó al candidato brasileño cuando las encuestas mostraban un escenario adverso, dejando en claro que su apoyo se da cuando él considera oportuno, y no por simple conveniencia.
La conversación sobre Milei y Bolsonaro volvió a situar en el centro de la conversación la relación bilateral entre Argentina y Brasil, especialmente tras la decisión de Brasil de retirar a su embajador en Argentina y pedir la salida del representante argentino en Brasilia. Quirno calificó esa determinación como apresurada y equivocada, pero subrayó que el conflicto político no afectó, por ahora, los lazos entre ambos países. Aseguró que, pese a las diferencias ideológicas, siguen funcionando el comercio y la cooperación en defensa, y que se mantiene la expectativa de que las relaciones diplomáticas se restablezcan con prontitud. En ese marco, advirtió que el vínculo podría verse modificado de forma sustancial si Bolsonaro gana el balotaje.



