En la víspera de la llegada del Papa León XIV a la Argentina, el Gobierno comunicó la existencia de amenazas dirigidas a altos funcionarios y sostuvo que esos riesgos justifican ajustes en el dispositivo de seguridad de la Quinta de Olivos. A partir de ahora, la Casa Militar asumirá la vigilancia total de la residencia presidencial y de las viviendas transitorias utilizadas por el presidente Javier Milei y su familia. Entre los cambios más relevantes, se destacan la desvinculación del personal civil que desempeñaba tareas domésticas en el lugar.

El vocero presidencial, Adrián Ravier, explicó durante la habitual conferencia de prensa en la Casa Rosada que los ajustes en Olivos responden a dos factores de riesgo: amenazas a funcionarios de primer nivel y la visita del Papa León XIV, que exige reformas en materia de seguridad.

“Existe un giro en el eje de la política de seguridad nacional. En lo que compete a Olivos y a la Casa Rosada, se implementarán medidas orientadas a fortalecer la protección del Presidente”, afirmó Ravier.

Asimismo, señaló que la Casa Militar tendrá a su cargo toda la residencia donde resida el Presidente, y que ello implica ajustes en el personal asignado. En ese marco, se tomaron decisiones relativas a la nómina y la redistribución de funciones para garantizar una protección integral.

El Papa llegará a Argentina el 8 de noviembre, procedente de Uruguay, en un vuelo de Aerolíneas Argentinas. Permanecerá hasta el miércoles 11 y tiene actividades programadas en la Ciudad de Buenos Aires, Córdoba y Luján.